“A” El musical de Nacho Cano

No todo tiene que ser de gastronomía.
Tuvimos la suerte de tener un poco de tiempo libre, y aprovechamos la ocasión para ir a Madrid a ver el nuevo musical de Nacho Cano “A”. En verdad que os lo recomiendo a todos. Tres horas de una gran música en directo, con una puesta en escena espectacular, y encima 40€ la entrada, nos pareció poco, sobre todo si veis lo que cuesta una entrada de teatro normal, o un concierto y para una hora y media. Lo dicho os animamos a que vayáis a verlo.

Amor El musical:
Un niño viene al mundo en una familia humilde, en una ciudad del Sur. El niño crece sin hablar, pero su voz sin palabras, una voz prodigiosa, conmueve a todos. Gracias a esta voz, él y su familia recorren el mundo y se hacen ricos. La fama lo acompaña mientras crece, pero la codicia, la enfermedad y la miseria acechan. Y su fortuna cambia. Pero el niño, cuyo corazón late con el ritmo de un vals, guarda un misterio, y conoce un secreto que puede ayudar a todos a ser más felices.
Alma; Las Canciones:
El Nacimiento (Instrumental)
Ha Nacido Un Gitanito
No Entiendo El Solfeo
El Niño Cantor (Instrumental)
Sin Alma Yo No Hablo
Las Tablas Sumerias
El Ritmo Del Universo (Instrumental)
La Codicia Mata El Alma
Búsqueda De Curación
Viniste Sin Llorar
El Segundo Grupo
Tu Deber Es Volver
Lo Que Sea Es
Mi Tumba El Mar
El Patio (Instrumental)
La Luna, La Tierra Y Los Delfines (Instrumental)
Agua,Sal y tu Voz
Vivimos siempre juntos
Agua; Los Protagonistas:
EL NIÑO
Rubio en una familia gitana. Silencioso, aunque capaz de comunicarse sin palabras. Siente una extraña fascinación por los habitantes de los mares y ama el fútbol. Sólo en apariencia El Niño es frágil. Es también un artista extraordinario cuya voz llegará a encandilar a medio mundo. El dueño de un arte singular y difícil. El Niño, que siempre será El Niño, es un bicho bastante raro, con cualidades tan extrañas como el ritmo de su corazón. Un personaje en apariencia solitario, aunque muy inteligente a la hora de descubrir a aquellos interlocutores a los que tiene que informar sobre las claves de su secreto. Porque El Niño es dueño de un secreto, un secreto que puede cambiar el curso de muchas vidas y de muchos futuros. El Niño, ya un joven, en el cenit de su fama y de su fortuna se verá atrapado en la enfermedad, el mal y la miseria. Sabe que queda poco tiempo y que sólo las almas puras sabrán divulgar su mensaje. El Niño es el protagonista de A, el musical de Nacho Cano, un personaje que seduce, que convence, que encandila.
MANOLI
Madre de El Niño. Muy buena persona, generosa. Sabe comprender de manera profunda a un hijo que no es fácil de entender.
ARTURO
Padre de El Niño. Es guitarrista flamenco, un guitarrista mediocre, aunque está convencido de que el mundo, algún día, reconocerá su genio
EL LEYES, El BIPER, El GORRIAGA, EL FRANKFURT
Tíos de El Niño, hermanos de Arturo. Todos ayudarán a El Niño a triunfar e el mundo de la canción. EL LEYES estudió en la cárcel, EL BIPER sabe dónde está tu cartera, llaves, mechero o dinero suelto si no los encuentras..; ELGORRIAGA pesa 130 kilos, no para de comer chocolatinas, y a veces hace de guardaespaldas para la familia; EL FRANKFURT emigró a Alemania, donde vive con su hija.
ALMA
Hija de El Frankfurt y prima de El Niño. Cuando El Niño la conoce sufre una impresión profunda. Es la única persona con la que puede conectar.
LA ABUELA
La abuela de El niño es la única capaz de devolver a toda la familia a la realidad. Habla con sentencias de las que siempre cita autores, y no suele tener pelos en la lengua.
EL DOCTOR
Ayudó a nacer a El Niño, enseguida se dio cuenta de que no era un niño normal y se mantendrá próximo para representar un papel muy importante en su vida.

PECHUGA DE POLLO RELLENA

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
2 Pechas de pollo grandes (unos 700 grs. Cada una)
1 lata grande de paté (puede ser de pollo, jamón, etc.)
1 lata de pimientos morrones
2 huevos
4 lonchas de jamón serrano
4 lonchas de queso Havarti
Aceite de Oliva, sal y pimienta negra

PREPARACIÓN:
Lo primero con los huevos hacemos dos tortillas francesas y reservamos.
Abrimos las pechugas en libro, la salpimentamos, y la colocamos sobre papel de aluminio barnizado con aceite.
Sobre las pechugas extendemos el paté y sobre ello el jamón y luego las lonchas de queso. Después añadimos las tortillas y agregamos el pimiento partido en tiras.
Una vez tengamos todo vamos enrollando la pechuga sobre si misma, ayudándonos con el papel. Cuando lo tengamos bien enrollada, le damos aceite con un pincel, y la envolvemos bien prieta en papel de aluminio, dando vueltas a las puntas, presentándolo como si fuera un caramelo. Y una vez envueltas las metemos al horno, previamente calentado a 180º
Dejar hornear durante 10 minutos, apagar el horno y dejar dentro las pechugas mientras freímos las patatas.
Abrir las pechugas, cortarlas en rodajas y servirlas con las patatas y añadirles la propia salsa que ha creado en el horno.

Patatas a la Riojana

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

1 Kg de Patatas.
1 Cebolla
1 Pimiento Verde
Pimentón y Sal
Aceite de Oliva
1 pastilla de caldo de ave
2 cucharadas soperas de salsa Vizcaina.
3 Chorizos.

PREPARACIÓN:

Cogemos una cazuela un poco grande y echamos un poco de aceite de oliva, cuando esté caliente añadimos el pimiento y la cebolla, que previamente habremos picado bien, y lo dejamos pochar bien. Después agregamos los chorizos, cortados en rodajas gruesas, y lo dejamos hacerse durante 5 minutos. Añadimos las patatas peladas y “chiscadas” (no cortadas, imagino sepáis a que me refiero) y sofreírlas un poco, echar el pimentón, dar una vuelta y echar la salsa vizcaína (esta os recomiendo comprar la que hay en las grandes superficies, otro día si queréis os pongo la receta), mezclarlo todo con las patatas.
Ponemos la pastilla de caldo en agua caliente para que se deshaga (si lo preferís se puede calentar en el microondas) y añadirla a las patatas.
Cuando empiece a hervir bajar el fuego al mínimo y taparlo.
Tenemos que cocerlo durante 40 minutos, vigilando que no pare de hervir.
COMENTARIO:

Os he puesto esta receta pues creo que es un plato ideal ahora que llega de golpe este frío, además siempre se puede preparar mayor cantidad, reservar en la nevera y lo vais poniendo diferentes días, os garantizo que cuando vuestros hijos lleguen del cole, les va a encantar.

Críticos gastronómicos

Os dejo una carta que mandó al periódico un buen amigo mio, hace ya unos 5 años, pero creo que por desgracia aún tiene más vigencia con el paso del tiempo. Espero sirva para ayudar un poco a este mundo de la gastronomía, porque no es solo por los camareros, sino por el conjunto de los restaurantes:

La presente carta es para hacer una queja hacia todos aquellos críticos gastronómicos, que no tienen en cuenta el servicio de los camareros en los restaurantes a los que van a comer, y luego reseñan en los comentarios de sus periódicos, o apuntan en sus críticas para las guías.
Todo el mundo, en el ámbito nacional, se queja del servicio. Y los profesionales, que no conseguimos buenos camareros, y es que camarero ya no quiere ser nadie, o lo que es peor, hoy sí que es cierto aquello de que para camarero vale cualquiera, puesto que no se tiene para nada en cuenta como funciona un camarero a la hora de servir. El periodista comenta los platos uno por uno y da su opinión sobre ellos, pero le da casi igual si el camarero le sirve por la izquierda o la derecha, está pendiente del vino, pasa desapercibido o es un patán, o no sabe lo que llevan los platos, si se sabe comportar o no, si verdaderamente conoce su profesión, porque está claro que si vas a un restaurante a la carta, donde el cubierto ya va a estar por encima de los 40 euros, todo tiene que ir en consonancia, no sólo si has comido bien, y para reseñar el servicio, no vale con un pequeño apunte, como que ha estado correcto.
Es inconcebible que en un restaurante con una estrella en la guía Michelín, el camarero no sepa ni como utilizar el recogemigas, qué pasa ¿qué el inspector en ese momento se tuvo que ausentar de la sala?, y no sólo eso, cada vez que servía el vino manchaba el mantel, o apoyaba la botella en la copa, o servía siempre por la izquierda, es decir, no tenía ni idea, pero ahí está, y no es la puerta de Alcalá, ese restaurante, que dicho sea de paso se come muy bien, tiene una estrella Michelín, a pesar de los despropósitos del camarero. Así que ese restaurante para qué va a pagar a un buen camarero si con un lleva platos tiene suficiente.
Hoy en día un cocinero coge y monta un restaurante, y de maître pues ya verá, será su novia posiblemente, que toda su vida se ha dedicado a ser secretaria, que sabrá mucho de ofimática, pero no creo que me vaya a tomar la comanda por Internet, ni a explicarme de qué se componen los platos a través del fax, no creo que prepare como hacer la mise-en-place con un dictáfono, que será muy maja y simpática, pero de la profesión cero patatero, y lo que es peor cuando llega el crítico de turno, y después de decirle que el bacalao vizcaína no lleva cebolla, que le recomienda un blanco Marqués de Riscal de Rioja, entre otras muchas barbaridades, van y le dan una estrella Michelín, pero a donde vamos hombre, Eso o una gran puntuación en el País, pero el Sr. Capel por lo menos dijo que el servicio era mejorable, y el señor García Santos, que el servicio tenía que esforzarse algo más, nos pusieron un poco las pilas. Pero ahora eso da igual. Llevo dos fines de semana leyendo la página gastronómica de un periódico, y cual no es mi sorpresa de que en las críticas de los restaurantes, ahora ya ni comenta nada del servicio, pero nada, nada de nada. ¿Qué pasa, es que lo ha cogido el todo directamente de cocina?. O sea nadie le ha servido, ni le han puesto el pan, ni le ha recomendado una mesa, estaba el sólo con el cocinero, pues perdóneme, por muy bien que se coma yo no me hago una idea de cómo están preparados esos restaurantes. Y si es un buen crítico le gustará que le sirvan bien, aunque me parece que demuestra que le da exactamente igual, le puedo manchar, ni saludar siquiera, puesto que como no existo para él. Ese hombre (y otros muchos) hace que nuestra profesión decaiga. Mi padre (un hombre al que conocían los mejores críticos de este país) siempre me dijo que un buen restaurante es aquel en el que los empleados forman un todo, y que una gran cocina con un mal servicio no conseguiría nunca nada, y viceversa, un gran servicio con una mala cocina cero patatero. Por desgracia me temo que voy a tener que llevarle la contraria a ese hombre que me enseñó a mimar al cliente, a hacer que se sintiera mejor que en su casa, puesto que esa gente que vive de criticarnos, está haciendo lo que más daño hace a una persona, y es la indiferencia con que nos tratan. Y ellos solos se cargarán nuestra profesión. Con el tiempo que vayan y les sirvan los cocineros, que ya cocinará San Pedro.