BODEGA AGRICOLA LABASTIDA

Hablar de esta bodega significa decir algo de una gente que considero amiga, pero usando la palabra amigo en su sentido más íntimo. Para mi es algo muy especial, una familia del campo, haciendo vinos poco a poco. Sin prisas. Bodega pequeña pero con un corazón muy grande, con unos vinos espectaculares (iremos hablando de ellos poco a poco), la información está sacada en su mayor parte de su página web www.agricolalabastida.com, aportando yo un poco de mis sentimientos, esperando no hacerme muy empalagoso.

Fundada en el año 1992, siendo desde hace más de 10 años vitivinicultores (es decir viticultores y productores).

La bodega se encuentra en el barrio judío de Labastida (Rioja Alavesa), está formada por cuatro casas, dos ellas de las más antiguas de la villa. Debajo de ellas se esconden unas cuevas que datan del año 1200, hay es donde se ve un trabajo físico increible, solo pensar en los trasiegos, y el movimiento del vino por dentro de esos túneles es para darles un premio. Ver esos depósitos de hormigon donde duerme el vino el tiempo que ellos creen que necesita, para darles su sabor característico, usando las nuevas tecnologías, pero con la base de antaño. Esas cuevas permiten tener el vino sin cambios de temperatura, sin ruido, y el mismo grado de humedad, entrar en esos pasillos para mi fue descubrir una bodega de verdad. No quito el mérito de ver bodegas con cientos de barricas en unos pasillos sin fin, pero esto de verdad hay que vivirlo y ver para entender la filosofía de los Fernández Gómez.

La verdad podría estar hablando de ellos durante horas, no me canso, me siento muy especial cuando puedo beber sus vinos, y si encima lo hago con ellos entonces es la bomba.

Son bodegueros, son viticultores, son currantes (con unas manos que se nota que se pasan varias horas con la greña, entre viñas y moviendo barricas), pero sobre todo son gente que merece la pena ser conocida, y además sus vinos están realmente buenos, ¿qué más se puede pedir? Solo que su amistad dure muchísimo tiempo.

Dirección: C/ El Olmo – Labastida – Rioja Alavesa

Sus vinos: 
Aunque en varios temas os iré hablando de casi todos ellos más en profundidad, hoy os dejo un pequeño apunte de cada uno de ellos:

Blanco Tierra de Fernández Gómez
Clasificación: Fermentado en barrica
Producción: 2.000 Botellas
Uva: 70% Viura, 20% Garnacha Blanca, 10% Malvasía
Consumo: En los primeros 4 años de su producción

Tinto Fernández Gómez
Clasificación: Joven
Producción: 75.000 Botellas
Uva: 90% Tempranillo, 10% Garnacha
Consumo: En sus 2 primeros años

Tinto El Primavera 85 Puntos Parker

Clasificación: Semicrianza con tres meses de barrica
Uva: 100% Tempranillo
Consumo: En sus 4 primeros años

Tinto Tierra Crianza 90 Puntos Parker
Clasificación: Crianza
Producción: 25.000 Botellas
Uva: 90% Tempranillo, 5% Garnacha, 5% Graciano
Consumo: Hasta 10 años

Tinto Tierra Fidel 91 Puntos Parker

Clasificación: Crianza
Producción: 1.000 Botellas
Uva: 50% Garnacha, 50% Graciano
Consumo: Más de 10 años

Tinto El Belisario 92 Puntos Parker

Clasificación: Crianza
Uva: 100% Tempranillo de las cepas más viejas
Consumo: Más de 10 años, yo lo llamo vino de sobremesa, en lugar de un licor seguir con este vino.

Cata con Quin Vila San Sebastián Gastronomika (2)

Continuando con la cata en Gastronomika paso a comentaros el segundo vino que degustamos:

2- DELAMOTTE BLANC DE BLANCS 1999
La 6ª casa más antigua de la región de la Champagne, Delomotte fue fundada por François Delmaotte en el año 1760. En el año 1988 se asoció con el mítico Champagne Salon.
La bodega se encuentra situada en el célebre y prestigioso Grand Cru Le Mesnil-Sur-Oger. Se abastecen de 5 hectáreas propias en el mismo municipio y de uvas compradas a 30 viticultores de los municipios de Oger y Avize.
Elaborado al 100% con uvas Chardonnay (por ello lo de blanc de blancs) procedentes de crus clasificados en Le Mesnil, Avize y Oger, con una crianza de 7 años en las cavas.
1999 se caracterizó por un invierno relativamente suave. El periodo extremadamente cálido en Julio y Agosto permitió una plena maduración. La vendimia empezó el 15 de Septiembre y la calidad de las uvas fue excelente.
En resumen, 1999 fue una buena añada, con buena temperatura y tres semanas de buen tiempo durante la vendimia y ningún racimo podrido.

Precio de Venta: 56,90 €

Comentario:

Un vino vibrante, alegre a pesar de los años de crianza, con un punto graso, muy bien ensambladas las burbujas, le hecho en falta quizá algo más de brioche (pan de leche) en nariz, así todo me sorprendió pues yo no soy muy de blanc de blancs, me gustan más los champagne con pinot noir y pinot mernier.
Puntuación: 5-6 Pasable, puesto que creo que para eso precio tenía que decir mucho más

Cata con Quin Vila San Sebastian Gastronomika (1)

Este pasado Noviembre pude estar en el congreso internacional de Gastronomia, en el Palacio Kursaal, lo que llamaron San Sebastian Gastronomika, y decir que estuvo bastante bien. Me hizo gracia porque a la vuelta en Santander, la gente me decía que bien se vieron los pinchos por la tele, y yo no estuve en el tema de pinchos, sino en lo referente a la sala, pudiendo degustar una cata de Josep Roca algo espectacular, que me guardaré para mi. Fueron casi 5 minutos de la gente en el salón de pie aplaudiendo, de verdad espectacular.
Pero si os voy a poner otra cata genial que se marcó el Quin Vila (para los que no le conoceis es el responsable de Vilaviniteca, una de las vinotecas más importantes de España sino la más)

El nombre de la cata:

10 Vinos de Emoción; un derroche de personalidad.
Os voy a poner los vinos conforme la ficha que el nos pasó y al final un pequeño apunte de mi valoración particular; catamos 10 vinos, y os los pondré en diez partes un vino cada vez, bueno comencemos:
1- LA BOTA DE MANZANILLA NAVAZOS (Nº 16)
D.O. Manzanilla de Barrameda

En diciembre de 2005, un grupo de apasionados de los vinos de Jerez descubrieron algunas botas de un amontillado natural viejo que llevaba veinte años parado, sin comercializar. Después de esta visita, compraron el contenido de una de esas botas y lo embotellaron para un grupo de amigos. Salió bajo el nombre que evoca el conocido relato de Edgar Alan Poe. La primera entrega fue la Bota de Amontillado Navazos, poco más de 600 botellas que enamoraron a sus compradores y animó a continuar buscando nuevos vinos seleccionados en diferentes ciudades andaluzas.
Siguiendo la línea de las ediciones nº 4 y nº 8 de la serie “La Bota de…”, esta vez se seleccionaron una quincena de toneles pertenecientes a la solera de la más criada manzanilla de Sánchez Ayala. Esta solera se alimenta en la actualidad de mostos procedentes de dos fincas que Sánchez Ayala posee en el Pago Babaína: Viña Soledad y Las Cañas. La Bota de Manzanilla es un vino de salina complejidad y poderosa en boca, al tiempo que se bebe con alegría. Se aconseja servir entre 8 y 10ºC. en copa razonablemente amplia, ni copita ni catavino. Edición limitada a 4.000 botellas.

Precio de Venta 15,90 € 

Comentario:
Un vino complejo, con ese toque salino muy agradable, ideal para acompañar un buen jamón o unas gambitas a la placha, de esas tan ricas que se consiguen en Huelva.
Puntuación: 7 a 8 Correcto

COCIDO DE MORRIÑA

Ingredientes para 4 personas:

2 Latas de grelos
4 Patatas medianas
2 Chorizos
1 Bandeja de lacón en lascas

Preparación:

En una cazuela, con agua fría y sal, metemos las patatas peladas y partidas por la mitad, junto con el chorizo. Tapamos la cazuela y en cuanto empiece a hervir bajamos el fuego sin que el agua deje de hervir, y en 20 minutos pinchamos la patata para saber si está cocida, entonces añadimos los grelos bien escurridos y dejamos que levante un hervor (que les de tiempo a calentarse).
Sacamos a una fuente amplia la patata escurrida, el chorizo (los partimos por la mitad) y los grelos muy bien escurridos, y los rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen.
Mientras se hace el cocido, abrimos la bandeja de lacón y lo colocamos en un plato, lo espolvoreamos con pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva virgen, cuando el cocido esté a punto, lo metemos en el microondas y lo calentamos unos 2 minutos.

Un plato que nos gusta preparar para picar, y recordar un poquito a ese lacón con grelos que tanto nos gusta disfrutar cuando conseguimos andar por las tierras galegas.