Cafe Coffee Time Sin Lactosa

Un café diferente para refrescar este Verano
Aunque aquí en Santander decimos que es un Otoño Cálido 
Ingredientes:
1 chorrito de vodka
1 chorrito de cointreau
1 café arábica azucarado mejor si es Illy
20 cl nata semilíquida de Kaiku sin Lactosa

Preparación:
En un vaso mezclador servimos 5 piedras de hielo y añadimos el café, vodka y el cointreau. Lo removemos bien y servimos en copa de cóctel, desechando el hielo claro está. Depués añadimos la nata semilíquida, lo justo para que quede flotando, si queréis podéis decorarlo con un poco de canela.

Y como os decimos siempre, sino tenéis problemas con la lactosa le podéis poner la nata que más os guste.

Tinto Miraculus 06 Vino de autor de Extremadura

Os traigo un vino de las bodegas Viña Santa Marina, la peculiaridad que tiene, es que la bodega posee caldos de la denominación de origen Ribera del Guadiana, de la que a continuación os daré algún detalle, pero el vino en cuestión no está a cogido a la denominación, pues tanto sus uvas como su proceso de elaboración no le permiten pertenecer a ella, algo que cada vez más bodegueros hacen. Ellos crean su vino y no siempre tiene que estar a la sombra de los consejos reguladores.

D.O. Ribera del Guadiana:

Compone varias zonas de producción: Montánchez, Ribera Alta, Ribera Baja, Matanegra, Cañamero y Tierra de Barros, y es en esta última donde nuestra bodega elabora su vino.
Situada en el centro de la provincia de Badajoz. Es de relieve prácticamente llano, con suelos fértiles, y mucha capacidad para retener el agua, algo primordial en esta zona donde tanto escasea.
Las variedades de uvas más importantes son las blancas autóctonas Cayetana blanca, Pardina y las tintas Tempranillo, Garnacha y Cabernet Sauvignon.

BODEGA VIÑA SANTA MARINA:

A 9 km de Mérida, sobre un asentamiento romano se encuentra la bodega, y alrededor de ella se plantó el viñedo de 59 ha. Se apostó por plantar también algo de syrah y de merlot a parte de otras blancas y tintas, para elaborar vinos de alta calidad.
La bodega en como un típico “cortijo extremeño”, consiguiendo integrarla en el paisaje que la rodea junto a la Sierra de Almoneda.

Los restos arqueológicos que se encontraron está protegidos por el Consorcio Ciudad Monumental Histórico Artística Arqueológica de la ciudad de Mérida.
En la bodega se puede disfrutar de diferentes servicios y todo tipo de celebraciones: bodas, banquetes, congresos, enoturismo y un largo etc de diferentes eventos.

TINTO MIRACULUS

Posee un 40% Cabernet Sauvignon, 40% Merlot, 10% Syrah, 5 % Cabernet Franc y 5% Petit Verdot, un coupage creado para un vino con mucha personalidad y bien conjuntado, después de estar 16 meses en barricas de roble francés y más de 12 meses de guarda en botella, tiene un color rojo rubí, cubierto, con aromas a la crianza, cuero, especias. En boca es redondo, con recuerdos a fruta roja y muy buena acidez, con un final largo y una retronasal que recuerda los aromas primarios, un buen vino a un buen precio unos 17 €, para disfrutar con una cocina natural y si es con un buen embutido de Extremadura mucho mejor.

Puntuación: 5,5

Vino blanco Maio 5 del 2009 Albariño de Lagar de Costa

Cuando la relación es más que comercial. Cuando una persona te va conociendo. Cuando se comparte la pasión por el vino. Es en ese momento que te sientas con el bodeguero y hablas de vinos, de los que el ha probado, de los que a ti te gustan, y al final te das cuenta de que no estás hablando sólo de sus vinos. Carlos de Agrícola Labastida, sabe que para hacer cada vez mejores vinos, es importante saber y conocer lo que hacen los demás. Y no tiene miedo de recomendar otros vinos, cuando a él le parece que merecen la pena. Creo que entre los dos nos hemos dado cuenta que tenemos un paladar muy parecido, o como el dice “Al final voy a tener que decir que sabes algo de vinos”. Una frase que me soltó cuando le recomendé un vino para comer, que por supuesto el no elaboraba.
Todo esto viene porque ese día, para la despedida, a parte de dejarme botellas de su gran Letras, también me dejo un blanco, 100% albariño, que se había traído de su viaje por Terras Galegas. Maio 05 de Lagar de Costa añada 2009. Y me dijo que lo dejara 6 meses, pues tenía un elevado pico de acidez, y necesitaba botella. Lo hice le dejé esos 6 meses y al final le probamos.
Este blanco está elaborado en Salnés, Cambados.
Procedente de cepas de más de 50 años, nos da un amarillo dorado, brillante, limpio. En nariz es mucha fruta, potente, nos sorprende y nos gusta ese punto de piña que posee. En boca tiene cuerpo, se le nota la crianza sobre sus lías en depósitos de acero durante un año, más 6 meses en botella antes de salir al mercado. Glicérico, meloso, y con sabor. Y en retro vuelve esa piña. Nos gusta, con la acidez ya domada por el tiempo de botella, pero aún presente, lo que hará que siga evolucionando, hay vino en esa botella para tiempo.
Como pequeño apunte deciros que para acompañarlo pusimos unos langostinos a la placha, y unos pocos percebes galegos que nos trajo un colega. La verdad me encantó su maridaje, con los percebes genial y con los langostinos espectacular. 

Está claro que Carlos y yo compartimos gusto, mira que somos muy exigentes con la albariño, pero este Maio5 pasa a ocupar nuestra lista de blancos recomendables y que de vez en cuando pediremos por ahí.

Y cómo no, darle las gracias a Sonia Costa, por su pronta respuesta a nuestras preguntas via e-mail, da gusto cuando el vino está bueno y encima la bodega se preocupa, por gente como nosotros que en el fondo no somos nadie, sólo gente que comparte una pasión, catar, cocinar y comentar con otros esos momentos.

Puntuación: 6.5

Tinto Prado Enea de Muga 1970 y aún estaba vivo

Tengo un cliente, un buen cliente, con el que tengo la suerte de charlar mucho de vino, y contar algún que otro chiste. La verdad que con gente así da gusto el trabajar. Y el otro día apareció con esta botella de vino, Prado Enea de 1970.
Venía la botella lacrada, sin haber perdido un ápice de vino, me cuenta que ha estado perfectamente cuidada, incluso la etiqueta está casi perfecta como podéis ver en la foto. El corcho estaba bien. Yo andaba un poco reacio la verdad, es demasiado tiempo para un vino, que en principio no está creado para durar tanto tiempo. Aunque la cosecha fue espectacular (también fue una cosecha muy polémica) pero esta bodega creó grandes caldos de esa añada, y este fue uno de ellos. Lo servimos con mucho mimo, y nos encontramos el color ya apagado, toques anaranjado, algo totalmente normal. Al meterlo en nariz me sorprendió. Nada de humedad, ni rastros de tierra, por supuesto no había fruta, pero si mantenía un poder de lo que fué, un vino con potencia, mantenía equilibrio, no había nada desagradable, en boca ya no tenía mucho cuerpo pero si, estaba bueno, poderoso, agarramos una ración de Jamón Gran Reserva de la D.O. Guijuelo, y como maridaba, aguantaba genial ese punto salado. Una sorpresa la verdad, fue bueno escuchar los comentarios de los otros dos compañeros de cata contando lo que pasaba allá por el 1970 (yo tenía dos añitos nada más).
Al final fue un buen aperitivo. El resumen: que es un vinazo, si encontrais algo y está bien conservado podeis comprarlo, todavía aguanta un poco más.
Cómo habrá estado este vino en el 1990, la bomba seguro. Palabras de resumen: elegante, solemne, clásico, muy bueno.

Estoy a la espera de la contestación de bodega a ver si ellos saben de la elaboración, coupage y demás de este Prado Enea de 1970, si la mandan pondré el comentario.

Puntuación: 9 por aguantar, por todavía hacer vibrar y emocionar.