lunes, 12 de septiembre de 2011

Restaurante La Yerbita (Sobarzo) Visita en Mayo del 2007


La razón de que os traiga esta crítica que realizamos para Gastrocantabria, en Mayo del 2007 es porque mañana pondremos la nueva visita realizada este mes de Septiembre del 2011, y creo que merece la pena que leáis las dos. Pues es una gente de la que merece la pena que se hable. Así que a continuación os pongo lo que escribí para nuestra desaparecida Gastrocantabria:

Hay tres tipos de personas en el mundo: los que no se enteran de lo que pasa, los que se enteran de las cosas, a veces llegan a tiempo y otras pierden el tren, y luego están las personas que hacen que las cosas sucedan. Los que no se conforman y buscan siempre algo más, ya sea para ganar más dinero, para ayudar a otras personas, o simplemente para tener más tiempo y podérselo dedicar a sus seres queridos. Y este mes voy a hablar de una pareja que pertenece a este último grupo. Buscaban un cambio de aires, no se puede trabajar de la mañana a la noche; pierdes la noción de quienes son tus amigos y quienes tus clientes. Estás más con la gente que entra en tu cafetería que con tu familia; un día te das cuenta que no puedes seguir así y haces algo para cambiarlo. Tomas la decisión de montar otro negocio, siguiendo en la hostelería, pero yendo un poco más allá. Te vas a Sobarzo y montas un restaurante, un lugar totalmente restaurado y decorado con mucho gusto, con 22 mesas, en dos plantas, en la parte de abajo una pequeña barra, junto a la tienda , en la que adquirir varios productos de gran calidad y al fondo un pequeño comedor con una chimenea que da calor a toda la casa. En la planta superior, el resto de las mesas. Empiezo y no me doy cuenta que aún no les he dicho que estoy hablando de un local recién inaugurado, “La Yerbita” y esa pareja que seguro jamás perderá el tren son, Alberto y Mariam.
Las mesas vestidas con mantel amarillo y cubre blanco, con vajilla blanca, una buena cristalería y cubertería, un local que busca los detalles, y como dice Alberto están empezando y puede faltar alguno, todo tiene arreglo, ellos lo suplen con su alegría y amabilidad, incluso solventarán la falta del plato del pan, seguro algún día se animan a ponerlo.
Con unas cartas de bonito diseño, donde elegir varias cosas para picoteo, apetecible, con buenas carnes. Somos dos para cenar y pedimos todo para picar. Tengo que hacer un apunte de la carta de vinos, está muy bien elegida, con altos apuntes de calidad, con diferentes denominaciones de origen, un gran detalle, para tomar un picoteo, raciones, o platos acompañados de esos grandes caldos que nos da nuestro país, la pueden abaratar un poco, pero aún así está bastante asequible y muy equilibrada. Y nos decantamos por un Enrique Mendoza Petit Verdot de la D. O. Alicante.
Comenzamos con pulpo sobre crema de patata natural y pimentón de la Vera. Una buena ración, generosa, con un pulpo muy bien guisado, sobre esas patatas, queriendo seguir la línea de nuestros queridos cachelos gallegos pero sin la piel, y un pimentón muy sabroso, y por supuesto el aceite muy rico. Comenzamos con muy bien pie.

Seguimos con pastel de pimientos del piquillo y anchoas del Cantábrico, un plato caliente, nos traen unas melvas para untar de las de verdad, pocos locales tienen unas melvas como estas, un pastel muy apetitoso y bien hecho, teníamos dudas por si las anchoas absorbían demasiado sabor pero para nada, está muy bien.
Continuamos con queso provolone con tostas, este queso italiano viene calentito, sobre una salsa de tomate casero que conjunta excepcionalmente, para empezar a untar, beber vino y no parar, delicioso, todo un acierto.


Y para terminar mil hojas de foie con espárragos trigueros a la sal.
Los espárragos como guarnición, con sal maldón sobre ellos, muy sabrosos nada pellejones y el mil hojas está formado por varias capas de mi-cuit y entre ellas bacón, el bacón estaba en su punto, sabroso, y combinaba muy bien con el foie, plato imaginativo que dará, a buen seguro, buenos resultados.
Y cómo no vamos a tomar postre, la gula nos puede, la gula nos engaña, creo que tendremos que empezar a practicar delante del espejo a decir que no queremos nada de postre, algún día lo conseguiremos. Pedimos pudin de coco y tarta de chocolate, dos postres que estaban sabrosos, el misterio que tienen, es conseguir que estén así de ricos, el pudin tal cual todos conocemos, y la tarta, la típica con su bizcocho y la crema de chocolate por dentro y por fuera.


El tinto de bodegas también llamadas Enrique Mendoza, tiene una crianza de 14 meses en barrica de roble francés, con un color rojo picota y destellos violáceos. En nariz apreciamos frutas del bosque (moras) y fuertes recuerdos a sotobosque y humo, siendo potente en boca, carnoso, con taninos nobles que harán que viva bastante tiempo en botella. Un gran vino, estaba algo caliente, están a la espera de una cava de vinos, pero lo arreglaron muy rápidamente, con un poco de agua fresca en una champanera, en pocos minutos estaba a la temperatura correcta.
Las raciones son más que generosas, muy bien, estuvimos estupendamente, además nos obsequiaron con un gin-tonic al principio, que hacía muchísimo tiempo que yo no lo tomaba tan rico, espectacular, vayan y pídanlo no se arrepentirán, y además con un café con cuerpo y aroma perfecto como debe ser. La factura ascendió a 75,80 € difícilmente mejorable.
Sobarzo.

4 comentarios:

  1. Buenos días:
    No vivo en su comunidad pero próximamente tengo que desplazarme allí ¿me podría indicar en qué zona se encuentra? Yo voy a estar en el área de Cabezón de la Sal, valle de Cabuérniga...

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  2. Daninland pues lo tienes fácil porque ya está la entrada de José Domingo, saludos.

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  3. Mara, te coje un pelín lejos, Este restaurante está cerca del Parque de Cabarceno, que seguro visitarás, si necesitas más información será un placer proporcionartela. Saludos

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Código BIDI de Larpeiros en Cantabria

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By Bernardo López Rodríguez
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