Café Freddo con toque Cántabro

Nos estaban colocando el nuevo café, preparando los molinillos y filtros de la cafetera. Viene un cliente y nos pide un café con hielo, lo preparamos, y uno de los representantes del café me dice: ¿Quieres probar una versión del café con hielo? Por supuesto, le contesté y esto fue lo que hizo:
CAFÉ FREDDO

Preparación: 
Necesitamos un batidor tipo americano. 
Colocamos en el vaso 5 hielos, un café doble arábiga especial azucarado y ½ chupito de crema de orujo de Los Picos (este es nuestro toque Cántabro). 
Se bate hasta que haga abundante espuma.
Se sirve en la copa sin que caiga nada del hielo que no se halla deshecho.
Presentación: 
En una copa alta o un vaso de tubo, servimos el café y decoramos con chocolate granillo y una pajita. 
Lo dicho un café con hielo diferente y muy sabroso.

Vino Blanco Ossian 2009: Nos sigue enamorando

El pasado 1 de Mayo de 2014 os hablábamos del Ossian 2008 (aquí), con el título: “Nos enamoró” Y hace muy pocas noches junto a unos amigos tuvimos la oportunidad de pispiarnos otra botella de este gran vino, esta vez de la añada 2009 y nos sigue enamorando.

Elaborado por Bodegas Ossian Vides con 100% verdejo de cepas centenarias y bajo agricultura ecológica, en la Nieva (Segovia). Muchas de estas vides están plantadas en Pie franco.

Esto es una pasada de vino, con 9 meses de barrica, no os voy a volver locos con más datos e historias, una vez más nos centramos en el dato que todos en la mesa decíamos que sabe a Verdejo, es que a esto tiene que saber esta gran uva que está siendo muy mal tratada en esa D.O. tan famosa. Encima con mucha vida por delante, le quedan años para estar en su punto más elevado, nos quedamos con ese toque especiado en la nariz y con una boca sublime, para tirarse a rolos de gusto por el suelo. De verdad flipo con este Ossian, sólo hemos tomado dos añadas pero ya se ha ganado un hueco en nuestros corazones y nos ha hecho fieles a seguirles y a probar todo lo que elaboran.

Vino Blanco Ossian 2009, no queremos ir más allá, sabéis que no somos de ir al fondo de los matices, si compartimos mantel seguramente seamos más explícitos, si conociésemos a los bodegueros igual podríamos contaros algo más. De momento nos quedamos con que nos sigue enamorando y esperamos que este amor sea duradero y largo en el tiempo.

Hotel Escuela Las Carolinas: ¿Alumnos?

Lo primero deciros que cada día me cuesta escribir más, o quizá lo mejor sería decir que cada día me cuesta más salir por ahí a picar, comer, cenar o zampar, aunque quizá lo que más me apetezca sea liar a que nos juntemos todos los Larpeiros que componemos este blog y disfrutar como en los viejos tiempos, aunque seguro que lo haríamos en casa de alguno de ellos.

Pero el otro día, sin quererlo, y en una visita rápida a la ciudad de Botín, unos grandes amigos me liaron y me invitaron a cenar. No pensaba escribir nada la verdad sea dicha, pero desde que entre en el local tuve tan buenas vibraciones que aquí os traigo un pequeño apunte de lo que nos tomamos.

Decir que el Hotel Escuela Las Carolinas pertenece a la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabría, y en ella se imparten diferentes masters, tanto de sala como de cocina. Y tienen bastante éxito, de echo la lista de espera para entrar a esos cursos en amplia.

Hotel de 3 estrellas en un edificio totalmente reformado del siglo XIX. En la planta noble es donde se encuentra el comedor, la recepción y el bar. Y sin más preámbulos demos paso a lo que comimos y bebimos, como detalle que me gustó bastante, es que nos sentamos a la mesa sin saber lo que íbamos a comer, sé que eso a muchos no os gusta eso de no poder elegir, pero yo estoy un poco cansado de elegir y de ver en las cartas mucho nombre y poco espectáculo, así que opté por sentarme ponerme la servilleta al cuello y disponerme a engullir todo lo que me pusieran delante.

Detalle: había plato de pan, pero con pan pre-cocido, sé que a muchos eso del pan calentito os gusta, pero yo prefiero el pan que muchas de las panaderías elaboran y olvidar encender el horno para meter ese producto, yo lo cambiaría, pero claro ese soy yo y mi gusto particular.

Empezamos con un aperitivo de Calabacín con jamón y queso, espárrago triguero con salmón y menta y croqueta de queso y cebolla caramelizada.

Bien en su conjunto apetitoso, el triguero bien cocido, la combinación de salmón ahumado bien sabéis que es difícil, y la croqueta con un sabor bien fino.

Continuamos con un mil hojas de bacalao, pulpo y pil-pil de hongos, sabroso y apetecible, aunque nos dejó un poco descolocados, estaba templado y no sabíamos si era el punto que tenía que tener, lo que sí el pil-pil muy bien conseguido y el bacalao con un perfecto punto de sal, al igual que el pulpo muy bien cocido, fue una combinación que nos gustó.

Para todos estos platos bebimos un Raventós L´Hereu 2012, con nariz de brioche, una burbuja fina y acidez refrescante que hizo que la armonía fuera realmente buena.

A continuación nos sirvieron hojaldre con crujiente de ajetes y salsa naútica. Nos gustó, desapareció enseguida, el crujiente de ajetes realmente bueno, un buen conjunto de sabores bien ensamblados.

De pescado un buen rape albardado con vinagreta de frutos de mar, mira que me gusta el rape, y este estaba muy bien guisado, nos gustó, apetitoso, con aire y espacio bien puesto en la presentación.

El otro vino que acompañó a estos últimos platos fue Yenda Spicata 2013 creo que el mejor para explicar este vino es Ankabri así que aquí os dejo su entrada en nuestro blog.

Como carne nos pusieron Carré de Lechazo relleno de ternera y foie, este plato hemos de decir que no nos hizo mucho tilín, no estaba mal, pero corto de sabor y la conjunción nos costó, pero bueno puede ser simplemente una apreciación nuestra.

De postre: mousse de chocolate con frutos rojos, sussi de frutas y caramelizado de hojaldre con helado

y otro postre más que fue: filipino con chocolate blanco, sopa de melón y panacota de plátano.

El mousse sabroso, el sussi rico, el caramelizado la bomba, el filipino a recordar los que comíamos en la merienda, la sopa de melón apetecible y la panacota algo insípida, no sé por qué pero siempre me pasa lo mismo con la panacota.

Para acompañar la carne y los postres nos sacaron un Mauro del 2011, realmente sabroso, rico, creo que pocos quedarán que no han probado el Mauro pero bueno una vez más me voy a mi experto de vinos de cabecera, el Ankabri y aquí tenéis lo que el piensa de este Mauro 2011.

Por cierto el café estaba muy bueno, mira que en pocos sitios nos gusta pero hemos de decir que en este caso nos tomamos un par de ellos.

El precio ni idea, me invitaron, no me dejaron ver la factura, pero si queréis saber el precio del menú llamad al hotel y a buen seguro que os lo dicen.

En fin, esta fue nuestra experiencia en el Hotel Escuela Las Carolinas pero no quiero cerrar esta entrada sin contar lo que fue lo más importante, y es que estábamos en una escuela, servidos y atendidos por alumnos, pero detrás de ellos está en cocina Juanma España y en la sala uno de los mejores y que pasa mucho desapercibido que es Alfonso Fraile. Alumnos son pero pueden enseñar alegría y sonrisa franca a muchos profesionales de la región. Volveremos y hemos de decir que lo haremos porque pasamos un rato agradable, nos divertimos y los chavales hicieron nuestra estancia agradable y entretenida. ¿No es lo que buscamos cuando salimos a comer?

Vermut LAMBÓN

Llevo una temporada con la cabeza dándole vueltas a comidas, bebidas y demás historias que poco a poco iréis viendo, hasta organizar una sala de catas, veremos si todo llega a ver la luz, , entre tanto os traigo aquí una receta toalmente de cosecha propia (Vermut Lambón), os puedo garantizar que está realmente buena, refrescante y que entra muy bien para aperitivo y como acompañamiento a una comida en caso de que no os apetezca tomar vino, cerveza o similar.

Ingredientes:
1 ración generosa de Vermut Tajamar

3 chupitos de Sidra con Fresa de Maeloc

2 chupitos de granadina
1 chupito de Vodka
1 chorrito de zumo de naranja
Gominolas 
Elaboración:
En un vaso tipo sidra ponéis todos los ingredientes, añadís el hielo, una rodaja de naranja, una brocheta larga con las gominolas pinchadas, lo mezcláis bien, sin agitar mucho para que la sidra no pierda el gas y a beber.

Como veis algo bien sencillo y que de verdad está bien bueno, a disfrutar con este Vermut Lambón

Espumoso Raventós I Blanc De La Finca 2011: Joven pero con mucho tiempo por delante

Afirmamos rotundamente que este espumoso ya es un clásico de este blog. Con esta son 5 añadas que os traemos de este vino. Cuando empezamos estaba dentro de la D.O. Cava, pero como ya os explicamos en la última entrada que hicimos, la gente de Raventós se ha salido de la D.O. y ahora hace vinos espumosos de la Conca Del Riu Anoia. En el mismo sitio, a 50 Km de Barcelona, pero ya nada que ver con Cava.

Como otras veces hacemos os ponemos aquí las añadas anteriores: La del 2003 aquí  la añada del 2005 os la comentamos aquí, también os contamos la añada 2007 aquí y la del 2010 os contamos nuestras impresiones aquí.

Nos encanta llegar a un local, y que nos digan eso de que nos toca elegir el vino, que ellos prefieren el tinto, pedir un espumoso y al final recibir los gestos de alegría y sus comentarios que no se esperaban que estuviera así de bueno. Al final vosotros dos nos animáis a seguir investigando y sorprenderos, aunque vosotros con ese tinto del que hablaremos en breve también nos dejasteis muy convencidos.

Este Raventós De La Finca 2011 lleva un coupage de 50 % Xarel.lo (Plantado en vaso en 1978), 40 % Macabeu (Plantada en espaldera en 1998) y 10 % Parellada (Plantada en vaso en 1970 y 1973) datos sacados de la web de la bodega que como veis aportan datos muy interesantes.

Un bonito color amarillo brillante, fruta fresca, refrescante, acidez un pelín punzante, al igual que la burbuja que aún está muy presente, toques de mantequilla, con cuerpo. Está claro que es un vino joven pero que va a evolucionar muy bien en botella, seguro que igual que sus otros hermanos, pensad que la añada del 2003 la catamos el pasado 19 de Noviembre del 2014 y nos gustó mucho. Con lo que podéis empezar a echar cuentas de lo que le queda a este 2011.

Cómo nos gusta que pongan la añada en la etiqueta, a ver cuando se consigue que todas las bodegas elaboradoras de espumosos lo hagan.

Espumoso Raventós I Blanc De La Finca 2011, joven con mucha vida por delante, es igual donde esta gente elabore el vino, lo hacen realmente bien. Deseando algún día poder ir visitarles, esperamos vuestros comentarios que como siempre nos agradan, ya sea por aquí, por el cara-libro y el twitter.

Vino Blanco Viña Tondonia de 1984: Gracias Vino-Vintage

Mil gracias a este buen amigo que después de nuestro maravilloso Apertas Do Viño 2014 tuvo el gran detalle de regalarnos esta botella. La mimamos, la cuidamos y nos la pispiamos como campeones este Sábado con la visita de unos grandes amigos.

Tenemos que deciros que ya habíamos probado una añada anterior de este maravilloso blanco la de 1970, y fue con Maria y Nico de Scott Henry en verano del 2013 (enlace aquí) y ya nos pareció una pasada, pero es que este estaba más bueno, más vivo, claro está también es 14 años más joven, pero creo que en el 2029 este vino estará mejor que en su día el de 1970.

Como sabéis está elaborado por Bodegas López de Heredia en la D.O. Ca. Rioja. Con un 90% Viura y 10% malvasía. Está 10 años en barrica con dos trasiegos anuales y después a la botella sin filtrar.

Precioso color dorado, limpio, incluso la botella está totalmente limpia, ni un solo rastro de depósito, nariz de membrillo, algo de levadura, miel, una pasada. Con mucha potencia en boca, sigue la complejidad, pero nos alucina lo vivo que está, aguanta muy bien el oxígeno, es más va ganando y mucho, una hora después de ser abierto estaba brutal. Frutos secos, balsámicos. ¡Yo qué sé que pila de sensaciones nos daba! Os puedo decir que nos encantó, que disfrutamos como enanos, y que queremos más, sólo espero que Vino-Vintage o algún que otro amigo se acuerde de nosotros y nos mande alguna botella más.

Vino añejo, vino aún vivo, vino con mucha vida por delante. Tenemos que decir que López de Heredia este vino le bordan, y que muy pocas bodegas pueden presumir de poder hacer un producto tan bueno. Y encima creo que su precio es espectacular dado que Vino-Vintage lo vende a 50€ la botella os dejo aquí el enlace a su página

Blanco Viña Tondonia de 1984, una pasada de regalo, un vino que de verdad te lleva en el tiempo y te invita a recordar grandes momentos y que ayudará en el futuro a pensar que tuvimos la suerte de que nos lo regalaran y además poder compartirlo con una pareja que realmente se lo merece.

Garnacha de Hielo 2009: Raul Acha se Sale

Una vez más nuestro queridísimo amigo Mauro nos regala una botella para que nos deleitemos. Y lo hicimos al lado de buenos amigos, dado que como bien sabéis nosotros somos de que el vino es para compartir.
Mauro, no nos cansaremos de decirte que te estamos más que agradecidos.

Aprovechamos y en la cena-comida abrimos alguna que otra botella, entre ellas estaba un Caíño de Zárate, un blanco Fincas de Aztule fermentado en barrica, un Tinto Rotllan Torra (enlace aquí), cerveza artesana vasca Pagoa, un Pampanito de pasas de moscatel y un Yenda 2011 (entrada aquí) Eso sin contar algún que otro Jin Tonis, con lo que la noche-tarde fue bastante alegre para qué mentiros. Es probable que os hablemos de alguno de ellos más adelante, ya veremos si surge…

Vamos al grano: A partir de Cepas centenarias que la familia de Raul Acha posee en Cárdenas (Rioja) es como se produce este Garnacha de Hielo, es probable que sea uno de los pocos vinos de hielo que se producen en España. Vendimiado en Diciembre a temperatura de unos 10º bajo cero. Prensa al límite para no romper los cristales de hielo de la uva y sacar el néctar (más que mosto) que llevan dentro de si las uvas. Luego fermenta en barricas de roble de francés, allí mismo está un periodo mínimo de 18 meses y luego se embotellan un total de unas 1700 unidades. Nos gustan los datos que ofrecen en la contra-etiqueta, como la altura del viñedo (590 metros), orientación del mismo (Nordeste), hasta la latitud y longitud, que si lo metéis en el GPS os lleva hasta allí mismo.

Color rosa pálido, con cuerpo y lágrima untuosa en copa. Al principio se nota que está cerrado, nosotros aconsejamos dejarle que respire, que se vaya abriendo para que luego salgan en tropel todos los aromas de fruta, membrillo, balsámicos, una pasada, y en boca es pura miel, más que vino, más que néctar, es una auténtica Jalea Real. Un gran vino y encima con una acidez tan bien equilibrada que le va a hacer que siga evolucionando bien durante unos cuantos años.

Garnacha de Hielo 2009 de Raul Acha, este hombre se sale, sabe elaborar unos vinos que merecen la pena ser probados y que algunos marcarán tendencia como va a hacer este sin lugar a dudas.

Gracias Mauro y gracias también a vosotros dos que seguro estáis leyendo estas líneas por hacernos pasar una de nuestras mejores noches-tardes que recordamos.

Cabrachos al Horno

El otro día puse esta foto en el Facebook y muy amablemente Juan Carlos Alonso me pidió la receta, pues bien, dado que ando de buen humor aquí os la dejo, espero os guste.

Ingredientes:
Cabracho
Ajo 
Limón
Cebolla
Aceite de oliva Virgen
Pimentón
Vinagre
Agua, Sal y pimienta
Elaboración:
Pedidle al pescatero que os abra los Cabrachos a la espalda. En una besuguera los ponemos a macerar con el zumo de dos limones. Mientras en un sartén pochamos la cebolla que luego pondremos sobre la placa del horno. Escurrimos los cabrachos del limón y los colocamos sobre la cama de cebolla y los sal-pimentamos. En una taza ponemos una pizca de sal, medio vaso de agua, dos cucharadas de vinagre, lo mezclamos bien y lo echamos sobre los cabrachos. Los regamos con un chorretón generoso de aceite y metemos al horno, previamente precalentado, durante 10 minutos más menos, ya sabéis que cada horno tiene su historia. En una sartén doramos unos ajos laminados, cuando están dorados retiramos la sartén del fuego, echamos una cucharadita de pimentón, removemos y se lo añadimos a los cabrachos que están en el horno. Los dejamos un par de minutos y a comer.

Vino Tinto Rotllan Torra Reserva 1995: Qué Recuerdos

Mil gracias para este pareja tan maravillosa que nos ha hecho recordar viejos tiempos cuando empezábamos en este mundo del vino. Es más, recuerdo que en la primera vez que me tocó hacer una carta de vinos y puse un vino del Priorat, todo el mundo me miraba raro, no era este Rotllan, sino un Martinet. Bueno, por desgracia han pasado más de 20 años y casi sigue sonando igual de raro pedir un Priorat, mira que va lento esto de ir educando a la gente en el mundillo este del vino.

Pues bien, mirando botellas, cajas, y demás para elegir qué beber, apareció esta botella y no dudé ni un segundo en pedir que la abrieran, y eso que andábamos buscando  un blanco. Tampoco ello tardaron nada en sacar el sacacorchos y empezamos a recordar viejos tiempos. Cuando íbamos a ese hotel… Pero bueno eso queda para los íntimos, vosotros creo que queréis que os contemos nuestras impresiones:

Elaborado en la D.O. Ca. Priorat con 50% Garnacha, 25% Mazuelo, 25% Cabernet Sauvignon, con 24 meses de barrica y otros 24 de botella antes de salir al mercado. Este vino es elaborado por el grupo Rotllan Torra, que elabora vinos también en Rioja, esperamos algún día probarlo.

Nos ha gustado unos versos que ponen en la web:

Un vino elaborado en silencio.
Viaje al corazón de una leyenda.
El prestigio y su secreto: el tiempo.
Una historia construida desde el trabajo,
el amor al detalle, la tradición y la humildad.
Más que una bodega.
Un mito auténtico.

¿Y como está el vino después de 20 años? Pues vivo, presente, con aún potencia, por supuesto que su color es ya con tonos naranjas y el típico ribete cardenalicio, normal con este tiempo. Tiene glicerina, aún cuando la botella estaba marcada por restos de bitartratos también bastante normal. Nariz aún con algo de fruta, anises, especiados y restos balsámicos. En boca es ligero, agradable, la acidez aún todavía presente pero muy agradable. Bueno que me canso, que este vino aún estaba bebible, y como siempre solemos decir, compartido con amigos que merecen mucho la pena, el vino desapareció. Está claro que el oxígeno no le vino muy bien, y a la hora de estar abierto moría, pero aún así se mantuvo presente en nuestra memoria, llenando un montón de ratos de anécdotas y risas con los inicios del vino.

Vino Tinto Rotllan Torra Reserva 1995, 20 años después está vivo, y nos hizo recordar, nos hizo rememorar, nos hizo reír, nos hizo felices durante el rato que se mantuvo vivo, pero selló a fuego rojo en nuestros corazones que cuando empezábamos en este mundo ya teníamos paladar y acertamos al decir que este vino estaba bueno, y hoy en día nos ratificamos y encima nos ha vuelto a meter el gusanillo en el cuerpo de buscar más de esta bodega.

Gracias a vosotros dos por estar, por enseñar, por todo…

Vino Blanco Yenda 2011: Su primera añada

Hemos tenido la gran suerte de poder probar la primera añada de un vino que como bien sabéis nos encanta. Como el título dice es el Yenda 2011, pero es que encima este botella estaba sin filtrar ni estabilizar, un pequeño experimento que tenían guardado para un momento especial. Detalle enorme decir que ese momento especial era estar con nosotros. ¿Como estaría? ¿Vivo, roto, equilibrado, imbebible..? Pues no hay nada mejor que abrir la botella y ver qué pasa.

Bodegas Sel D´Aiz hoy en día elabora tres vinos: Yenda Rieslig, Yenda albariño-godello y Yenda Spicata, Pero en su primera añada lo que hicieron es sólo una marca, con el coupage de albariño, riesling y godello, estas dos últimas con poco porcentaje. Haceros la idea que en el momento de esa cosecha las cepas sólo tenían dos años. Es verdaderamente difícil elaborar vinos con una cepas tan jóvenes y encima que estén buenos. Ya había oído hablar de ellos durante todo el 2012, y me fue imposible conseguir una botella de esta cosecha, pero al final eso lo arreglamos hace dos días.

Nos sorprendió a los 4 que estábamos en la sala de cata su color amarillo brillante, limpio, ligeros destellos dorados, para ser sincero esperaba encontrarme con tonos más tomados.
Tenía una nariz limpia, fresca, a fruta, si me dicen que es un 2013 me lo creo, mejor dicho, todos flipamos con lo franco que era. Pensad, 2 años de cepas, sin filtrar, sin estabilizar, y limpio y una boca que pedía más, nos pareció una pasada que estuviera tan bueno.
Es más, como detalle dejamos la botella abierta durante 12 horas a temperatura ambiente y aún estaba apetecible. Dejamos otro vino al lado y estaba roto, ya os hablaremos en breve de él, aunque me da palo dado que es un vino muy afamado y de unos 25€ de costo. Son cosas de la Enología. Pero sigamos con este Yenda 2011, porque nos paramos y alucinamos con lo rico que estaba. Bien, vale, no hay objetividad, son amigos, pero es que os escribo esta entrada porque el vino está realmente bueno, rico, sabroso, vivo y con vida. Y si no me creéis intentad buscar algo que haya sido bien conservado y nos vais a dar la razón.

Yenda 2011: Aún más difícil porque estaba sin filtrar ni estabilizar, porque esta gente estoy totalmente seguro que va a ser un referente en el tema vinícola español, ya dejaron su impronta en Apertas Do Viño 2014, junto a productores con cepas casi centenarias, y ellos con sus 5 añitos de vides haciendo vinos que encanta, porque Bodegas Sel D´Aiz saben beber, producir, y encima saben escuchar a los amigos y aguantar sus ralladas de coco, qué más se puede pedir si encima te invitan un vino de esta categoría.