XII Feria Cantabria Vinos 2015

Veo que me ha tocado a mi contaros las cosas que van sucediendo en Santander, algo que ocurre cuando el mayor tiempo lo pasas en esa ciudad. Pero bueno, estoy contento de ello.
Hoy os quiero decir que por 12º año consecutivo va a tener lugar la Feria Cantabria Vinos. Una feria que tiene mucha importancia, dado que son muy pocas las que se celebran ya en la ciudad. Bueno, por suerte tenemos también Apertas Do Viño, pero eso, bien sabéis que no es una feria al uso, y está cerrada a un número muy limitado de gente. Nada que ver la verdad.

Esta Feria va a ser el Día 7 de Mayo en el Hotel Bahía. El horario será de 12 a 15 y de 17 a 21 h. Donde encontraremos grandes distribuidores de la zona, como Exclusivas Mauro, Redamar, Ánfora, Isaac Velar, Cueli y otros muchos que si vais allí encontraréis.

También se podrán degustar la nueva añada de los vinos de Cantabria, nos comentaba Asier de Bodegas Sel D´Aiz que sí estarán con sus tres vinos de la marca Yenda. Esperamos poder probar también los vinos de nuestro amigo Mikel (Ribera del Asón) al igual que el buen Casona Micaela de Carlos y alguno más, como no.

Una parte de los Larpeiros acudirá y será la que nos cuente luego los vinos que realmente le gustaron, aunque ella ya me ha chivado, que tiene muchas ganas de pillar el Stand de La Ruta del Vino, y estar un buen rato con Jean Marcos y los Vinos de Eulogio Pomares, bodeguero con el que esperamos poder contar en Noviembre en Apertas Do Viño.

La entrada es gratuita, consiguiendo la invitación como la de la foto que os hemos puesto, así que si os animáis, por allí seguro que veréis a nuestra representación Larpeira disfrutando de buenos y maravillosos vinos.

Escuela de Hostelería de Peñacastillo

Es curioso que el anterior comentario sobre un restaurante que os he traído fuera también en una escuela de hostelería. En aquella ocasión os hablé del Hotel Escuela Las Carolinas (aquí) y hoy os traigo la Escuela de Hostelería de Peñacastillo. Y lo hago porque creo que están haciendo una labor realmente buena. educando y enseñado a los chavales, a cocinar y a servir, abarcando todas las gamas posibles de esta profesión, servicio, sumillería, baristas, coctelería… Al igual que en cocina, pastelería, panadería, llegando a hacer ellos mismos el pan que sirven en las comidas.

Comentaros que la escuela abre su comedor al público, los Martes en horario de comidas, así que si os apetece ir, llamad al teléfono 942321650 y hacéis la reserva.

Entramos en la escuela y una alumna, que en esta ocasión le toca hacer de maître, muy amablemente nos pregunta el nombre al que está la reserva y nos conduce a la mesa, incluso ocupándose de separarnos las sillas y preocupándose de que estemos cómodos. ¿Cuantos locales de la región, incluso con estrella michelín, tienen este detalle?…

Mesa vestida con elegancia, con el marque de los tres primeros platos y el postre ya colocados. Y plato del pan, es increíble que eso me llame la atención, pero es que parece un menage a desaparecer, pena me da la verdad. Un pequeño apartado a mejorar sería el tema de las copas, son algo pequeñas para nuestro gusto, pero bueno, tampoco es tan malo el asunto.

Una pequeña minuta nos indica el menú que vamos a tomar, dado que no hay carta, sino un menú degustación para todos los comensales igual. Ya sabéis que eso a nosotros nos gusta, cada vez nos apetece menos pensar el qué pedir.

Empezamos con un aperitivo Crema de calabaza con virutas de jamón, muy bien presentado, con esas virutas y unos pequeños picatostes, la verdad que entona el cuerpo y te abre el estómago con ganas de comer más cosas.

Como entrante principal nos sirven Risoto de Setas, cremoso, quizá marcado un poco en exceso la mantequilla y ya sabéis los Larpeiros como somos para esto de los lácteos, pero en general agradable con unas setas bien hechas y el arroz de buena calidad.

De pescado hoy toca Chipirones a la plancha con Ali oli, buenos chipirones muy bien hechos, doraditos, con una cebolla caramelizada riquísima y un Ali oli que pocas veces hemos comido mejor, mira que siempre nos repite, pues hoy para nada, fino y en su punto.

Y llegó la carne en este caso fue Entrecotte de Vacuno con tempura de pimientos, buena carne, tierna, sabrosa, buen punto de plancha, y la tempura realmente sublime, esto es cuando decimos que la guarnición de un plato no debe ser cualquier cosa, sino algo que armonice realmente con el producto principal.

De postre nubes, bomba de fresa (rica no, lo siguiente) una tosta de almendra y el helado de Strachatella superlativo, sin un cristal, crema pura. Un buen final para una gran comida.

La bebida pues bueno, sin mucho misterio la verdad, de Blanco había Marina Alta 2014. Moscatel de Alejandría de Bodegas Bocopa D.O. Alicante, un moscatel seco de nariz maravillosa, pero que en boca se pierde.

foto de tusproductostipicos.es

El Tinto Puente del Lago 2013 Tempranillo. D.O. Ca. Rioja, para olvidar.

Y nos pusieron vino dulce para el postre un Pedro Ximenez Robles D.O. Montilla Moriles, que nos resultó muy agradable

Café Dromedario, chupitos y detalles a mogollón para un precio de precio 12€, no se puede pedir más.

No voy a dejar este escrito sin comentar lo que nos pareció lo más importante, la gente de sala, nerviosa, son de primer curso, imaginad las veces que han estado delante de un cliente, pero una vez más, lo que me llega al corazón es que esta gente que está aprendiendo pone unas ganas dignas de mención, con una sonrisa franca, con los nervios a flor de piel pero con una energía enorme. Esperemos que esos empresarios voraces y feroces que hay, nunca les quiten esas ganas (por suerte, auque pocos, en Cantabria les hay buenos) Les quiero dar las gracias desde aquí por hacernos pasar un rato inolvidable, agradable y para repetir. Se que lo van a leer, porque un gran amigo de los Larpeiros les hará llegar esta entrada. Y esa persona sabe que ese día los comensales tenían algo muy grande que celebrar, estar juntos, y qué mejor sitio para ese momento que la Escuela de Hostelería de Peñacastillo. Gracias, Graciñas, de todo corazón.

Vino Tinto Tierra Fidel 2001: Espectacular

Recordando a nuestro querido colaborador Iñiglo, el comentaba en el cara-libro, que si tuviera que hablar de Valencisco, hablaría más de sentimientos, del trabajo de ese matrimonio y su pasión por lo que hacen, que del vino en si. Creo que esa es la filosofía que mueve a los Larpeiros y esta es una de esas entradas que me gusta hacer, pero a la vez me cuesta un montón encontrar las palabras y sentimientos que os puedan reflejar lo que sentimos a cada trago que le pegamos a este vinazo.

Tengo en casa unas cuantas botellas de Tierra Fidel Tinto, varias añadas, bien guardadas, pero da la casualidad de que entre ellas se encontraba esta que hoy os traigo. Como veis está sin etiqueta, tal cual me la dieron la primera vez que fui a visitar la bodega en Labastida, hace ya más de 8 años. Todo ese tiempo reposando en el botellero, casi sin moverse, y con el polvo oportuno acumulado en ella. Porque el polvo no hay que limpiarlo de las botellas, así se evita moverlas, como mucho a la hora de ir a servir, con un paño se le pasa con cuidado, sobre todo en este tipos de vinos que ya tienen una edad, en este caso 14 años.

Elaborado bajo la D.O. Ca. Rioja otra razón más para que me guste este vino es lo difícil de conjugar también su 50% graciano y  50% garnacha, sin nada de tempranillo y luego 16 meses en roble americano. Ah y si os fijaís en este blog llevamos dos entradas seguidas hablando de vinos de Rioja, para que luego digáis que tenemos manía a esa D.O.

Sabemos que es del 2001 porque nos lo dijo Carlos, haciendo los cálculos más o menos pues el bien sabe cuando embotella, cuando etiqueta, y todo ese trabajo arduo que hacen en la bodega.

¿Qué deciros? paso de color, aromas y demás cuestiones que entiendo muchas veces es lo que la gente la busca, sólo deciros que estaba espectacular, sublime, amor, pasión, lágrimas, sentimientos, fósforo, alegría, admiración, amistad, abrazos, mucha sensaciones difíciles de transcribir.

Tierra Fidel Tinto 2001, realmente espectacular, me reafirmo una y mil veces que este es el mejor vino que hace esta familia en Bodegas Tierra. Un millón de veces, gracias Carlos, Rodrigo, Fidel, por hacernos disfrutar de vosotros cada vez que abrimos una de vuestras botellas.

El 13 de Octubre del 2013 os hablamos de la añada 2009 (aquí)

Vino Tinto Valencisco Reserva 2007: Sólo Reservas, Solo de Rioja

Fue una grata sorpresa cundo quedamos con Iñiglo, Paula, Emilio y Gloria hace un mes para cenar, cada uno llevó vino, y ellos nos pusieron esta botella para tomar a ciegas (y otra más de la que igual os habla el o yo, ya veremos). Digo tomar y no catar, porque creo que nosotros los Larpeiros hace tiempo que dejamos de catar, para dedicarnos a beber y beber, qué la vamos a hacer somos así.

Bien, he de decir que hemos probado varias añadas de este vino, y siempre pasaron desapercibidas, no es que no nos gustase, pero tampoco dimos saltos de alegría al probarlas.

en 1998 nace Bodegas Valencisco. Elaboran un blanco (viura y garnacha blanca) y sólo un tinto, este Valencisco Reserva, 100% tempranillo de la Rioja Alta. Tiene 16 meses de barricas de roble francés.

Lo que está claro en nariz a ciegas es que es Rioja, de eso no me quedó ninguna duda, un bonito color picota, nariz envolvente, potente, sabrosa, Rioja, toques de vainilla y torrefacto, es balsámico, agradable, en boca es amable, con acidez y estructura para aguantar un montón de años en botella….

Una pasada, como dice Íñigo, cuando una botella gusta se nota porque se acaba, y es que este Valencisco desapareció por nuestras gargantas en un santiamén, sólo quedó un poco en una copa (la mía 🙂 ) para poder ver su evolución una hora después, y qué deciros, era para dar saltos de alegría y abrir otra botella. Menos mal que no había más Valencisco porque sino salimos a gatas y con el nivel de estibación ligeramente tocado.

Vino Tinto Valencisco 2007, Solo Reserva, un gran Rioja, del que intentaremos volver a probar añadas anteriores, aunque si podemos seguir con este 2007 tiraremos adelante como campeones. Gracias por el detalle de traernos y darnos a conocer a este matrimonio bodeguero (Luis Valentín y Carmen Enciso) Un placer Íñigo y que sigamos bebiendo y compartiendo.

Vino Tinto Algueira Brancellao 2013: Muy bien estructurado

Pues sí, nos gustan los tintos gallegos, aunque yo creo que lo mejor sería decir, que nos gustan todos los vinos que estén bien hechos, sean de donde sean, aunque claro está preferimos lo español, sin desmerecer a los grandes vinos que se hacen fuera de nuestras fronteras. Bien sabéis los que nos conocéis nuestra pasión por los blanco de Marcial, en Quinta do Feital. Lo que si tenemos claro es que probamos todo lo que cae en nuestras manos, y que lo que defendemos ante todo son los que se hacen en nuestro país. Somos claros defensores que con el consumo local nos iría a todos y a todas mucho mejor, pero bueno que una vez más se me va la pinza…

Brancellao, uva autóctona de Galicia madura muy bien, su mosto tiene mucho azúcar y buena acidez.

Algueria Brancellao proviene de cepas viejas y escasas, son pisadas y criadas en barricas de roble francés y luego tiene una crianza de unos 12 meses. Es una pasada como Fernando y su mujer Ana han luchado por hacerse un hueco, no ya sólo en Ribeira Sacra que es donde se elaboran los vinos de la Bodega Algueira, sino que a nivel internacional, ya nadie duda de que son unos grandísimos elaboradores de vinos de Terroir, de vinos con pasión. De marcado origen, donde la tierra y el sudor de esa gente, hace que su trabajo nos llega a nosotros para que disfrutemos con cada botella que abrimos.

Color cereza, nariz sutil, elegante, compleja, hierbas aromáticas, frutas, mineralidad de la pizarra, algo de yodo, en boca su paso es amable, sin aristas, en perfecta armonía, le mueves por la boca y es un auténtico placer. Y eso que es un bebé, le queda mucho por delante a este vino, en un par de años estará aún mejor, de hecho dos horas después de abierto estaba flipante. Hemos tenido una gran suerte de probar este vino en su niñez, y lo volveremos a probar a edad adulta, como es natural habrá cambiado, pero seguro que seguirá dejándonos un gran recuerdo.

Algueria Brancellao 2013: Un gran vino, muy bien estructurado, con tiempo por delante. Es muy difícil elaborar así de bien en la Ribeira Sacra con una uva tan complicada y una agricultura tan al límite. Gracias Fernando y Ana por traernos un trocito de Galicia a nuestra casa cada vez que abrimos una botella vuestra.

Vino Tinto El Sequé 2010: Intensidad frutal

Una vez más las gracias por adelantado a Daniland por pasarnos esta botella, la verdad que le estamos superagradecidos por hacer que por nuestras venas, muchas veces haya más vino que glóbulos rojos, pero estaremos contentos por ello, hasta nuestro próximo análisis de triglicéridos.

Artadi, la gran bodega de Rioja se lanza hacia la D.O. Vinos de Alicante, a El Sequé, a crear el proyecto de elaborar vinos de calidad en la zona, con cepas centenarias de Monastrell y algo de cabernet sauvignon, syrah y tempranillo, todas ellas a una altitud de 650 metros.

Este Sequé 2010 es un tinto potente, la verdad que al principio no da los típicos toques de monastrell con la que está elaborado al 100%. Es balsámico, con una alta intensidad frutal, en boca es ligeramente astringente, y la acidez algo punzante, está claro que la botella le vendrá muy bien para domar estos dos aspectos, entre tanto hizo buena armonía con los guisantes con jamón que hizo Minniky.

El Sequé 2010 un vino al que le falta asentarse pero que merece la pena que vayáis probando. Estamos seguros que con el tiempo será mucho más bueno, agradable y equilibrado.

Vino Tinto Zarate Caíño 2012: Sensaciones encontradas

Llevo varios meses para hacer esta entrada, no encuentro el momento, o mejor dicho la inspiración para hablaros de este vino. La botella la probamos en compañía de buenos amigos, es más, los vinos, la casa, la cena, el desayuno y la comida lo pusieron ellos, así que formó parte de momentos inolvidables los cuales tenemos muchas ganas de repetir.

Para que os hagáis una idea esos días tomamos un Rotllan Torra del 95, La Garnacha de Hielo 2009 de Raúl Hacha, el Blanco Yenda 2011 y alguna cosa más que poco a poco, como hacemos hoy os iremos contando.

Zárate, bodega de la que hemos probado Balado en Apertas Do Viño que nos gustó mucho y su Albariño 2013 que nos encantó (enlace aquí) y ahora os traemos este 100% Caíño elaborado también en la D.O. Rías Baixas, sí, porque como ya os hemos dicho muchas veces, en Rías Baixas también producen tintos que nos gustan mucho.

Procede de un viñedo de 60 años del valle del Salnés y en la web de Zárate nos cuenta como lo elaboran:

“La vendimia es manual y en la parcela se realiza una selección de uva. Las uvas se pisan sin despalillar en un tino de roble abierto, donde transcurre la fermentación, una vez finalizada, se realiza durante 4 semanas un pigeage diario. Con esta larga fermentación-maceración se busca una infusión de las uvas en el vino para extraer color y aromas.


El vino se somete a crianza de 12 meses en barrica de roble francés de tercer año donde realiza la fermentación maloláctica.


El vino se embotelló sin filtración ni clarificación”

Tiene un precioso color cereza, nariz compleja muy atrayente, Galicia, atlántico, toque salinos y especiados, fruta, ligeros tostados, moka, ahumados, y en boca…. Se rompió, con muchas aristas, para el gusto de los 4 que estábamos allí nos dejó sin palabras. Es probable que fuese la botella, pero bueno tenemos otra  guardada y en breve la atacaremos y os contaremos más.

Tinto Zárate Caíño 2012: Nos dejó sensaciones encontradas, gran nariz pero la boca nos pareció que no estaba a la altura, a la espera de seguir probando más. Sabemos que esta es sólo una opinión nuestra y si no estáis de acuerdo aquí andamos para charlar.

Vino Tinto Guímaro 2014: Mencía fresca y alegre.

A veces le meten a uno en buenos berenjenales, vas a tomar una birra y te encuentras cenando con varias personas y encima no conoces a la mitad de ellos. Llega el momento de pedir el vino y te dicen: elige tu que eres el que entiende. Y ahí estás buscando un vino, que te guste, y que creas que le puede gustar a gente de la que no sabes nada, y de paso, ya que estamos, pues intentar probar algo que no conozcamos. El dilema ¿Pido lo que realmente pediría para mi, o mejor algo ajustado de precio aunque interesante? Pues me decanté por la segunda opción, dado que entiendo no todo el mundo está dispuesto a pagar 30€ por una botella de vino en un restaurante, aunque el local sea de los que ajustan bastante los precios. Así que en nuestras manos nos encontramos con este Guímaro joven Mencía del 2014.

Mencía de la D.O. Ribeira Sacra, muy cubierto, con nariz atrayente, mucho chocolate, fruta, nos sorprendió un pequeño toque de lácteo, curioso en verdad. En boca es alegre, de paso muy fácil, de estos vinos que te pispias la botella sin enterarte. Es alegre, para tomar entre amigos y divertirte bastante, y de paso beberte unas cuantas cajas pues es en verdad mencía pura gallega, sin aristas y sin astringencias.
Al final este Guímaro 2014 hizo bien la función, gustó a todos los comensales de la mesa, pero no me gusta elegir vino para gente que no conozco, es bastante difícil la verdad, porque casi todo el mundo dice que no entiende, pero luego mete la nariz y la boca y empiezan con lo de no me gusta, está amargo, o eso tan maravilloso de: “Anda si este vino no rasca…” En fin seguiremos sufriendo en momentos como estos, mientras tanto, nosotros damos las gracias a Pedro M. Rodríguez Pérez por elaborar unos vinos a tener muy en cuenta. 
Otro vino del que os hemos hablado es su Guímaro Finca Os Capellinos 2011 y fue una pasada (enlace aquí

Palo Cortado Monteagudo de Delgado Zuleta: Una pasada de bueno



“Es el mas buscado en los rincones de las Bodegas, dado que este vino cuenta con las virtudes de los Amontillados y Olorosos mas selectos.” Esta es la frase de presentación que hace la bodega de esta gran vino. Y tienen mucha razón.

Es curioso cuando llegas a la barra de un bar, o será mejor llamarlo Gastro-Bar, o quizá decir Restaurante, aunque creo que para nosotros lo mejor que lo define es: Nuestro templo gastronómico en Ferrol “O Camiño de Inglés” y ver que tienen por copas este Palo Cortado de Monteagudo. No sabíamos si íbamos a comer, picar, o sólo tomar un vino, pero lo que sí supimos es que en algún momento una copa o una botella de este Jerez nos íbamos a tomar.

Ya os contamos un poco la historia del Palo Cortado aquí, en la entrada de Palo Cortado Gutiérrez de Colosía, así que entremos directamente a las sensaciones de este gran vino:

Comienzo de crianza biológica para luego pasar a la crianza oxidativa sumando un total de unos 10-12 años en soleras y criaderas de bota de roble americano.

Ámbar en la copa, en nariz es una pasada, sublime, brutal, jalea, frutos secos, mar, salitre, vida y muerte a la vez, alegría y lloro, una auténtica pasada, punto yodado, largo, muy largo en boca, profundo, bestial, hasta adentro, hasta el fondo, y queremos más, te pide más, copas, botellas, por favor esto está realmente espectacular, para beber todo lo que se ponga delante.

Palo Cortado Monteagudo de Delgado Zuleta, En la carta de O Camiño estaba 3€ la copa o 20€ botellas, realmente barato para lo que pueden llegar a costar este tipo de vinos.

De Delgado Zuleta también os hemos hablado de La Manzanilla “La Goya” aquí

y de la Manzanilla Barbiana aquí.

Vino Blanco Pazo de Galegos 2009: Realmente Bueno

Este vino nos lo presentaron un par de amigos hace poquito, y les estamos muy agradecidos dado que nos ha parecido realmente bueno, para seros sinceros, ni ellos tenían la seguridad de cómo podía estar, como bien veis es un 2009 tal cual, sin barrica, sin años sobre lías, Albariño 100%. Por ello las dudas de cómo estaría y si habría evolucionado bien. Algo normal pues muy pocos blancos de la D.O. Rías Baixas aguantan 6 años si no les ayudas con bastantes lías o con la barrica.

Amarillo dorado, pero nos hace gracia dado que como veréis en la contraetiqueta, ellos en el 2010 ya ponían que era así. Nos gusta ver como llora en la copa, con cuerpo, glicérico, está limpio y brillante. En nariz asoman ya los típicos orejones, agradables, marcando aún manzana. Le queda acidez, pero muy bien equilibrada, un vino al que aún le queda vida, le queda lucha, es persistente, largo, está realmente bueno.

Vino Blanco Pazo de Galegos 2009, os lo recomiendo, buscadle, hacen también un VS y un Barrica que merecen mucho la pena, y en cuanto tengamos oportunidad de probarlos os los contaremos. De momento una vez más damos gracias a estos dos amigos que nos han sorprendido tan gratamente con este blanco. Esperamos nos sigan sorprendiendo con un montón de vinos dentro de poco tiempo.