Taberna A Lareira en Villalba

Hablando un día con mis suegros, me contaron que querían ir a Villalba, más exactamente, a la Charca de Villalba, una pequeña piscina de aguas subterráneas, a la que se confieren propiedades mineromedicinales. Y la verdad hemos de decir que es un agua que está bastante buena, y que volveremos por allí con buen tiempo, a darnos un baño, pues nos vino bien lo que probamos. Aprovechando que estábamos por allí, nos quedamos a comer en Villalba y elegimos la Taberna A Lareira. nos gustó mucho la pizarra, donde estaban escritos el menú del día y diferentes platos, así que os animamos y entramos a disfrutar.

El local posee una gran barra a la izquierda, con mesas de diferentes tamaños donde picar algo rápido, y varios comedores, en el que nos quedamos había 7 mesas, era Enero, y hacía un montón de frío, incluso dentro del restaurante, de hecho tardamos mucho en quitarnos los abrigos, a pesar del calefactor que había en el comedor.
Somos 5 y pedimos 4 de menú, y 1 carta. Decir que el precio del menú es de 8,5 € muy bien la verdad.
De primero había sopa de pescado y también champiñones en crema, y de segundo huevos rotos con jamón y pollo al chilindrón. Todo bastante apetecible la verdad. Y para postre teníamos helado de corte, piña o melocotón.
Yo pedí de carta: Pulpo con langostinos y queso San Simón gratinado, bastante bien guisado el pulpo, con una base de cebolla, llevaba exceso de aceite, pimentón y perejil. sabroso, pero lo dicho con menos aceite estaría más rico.

y de segundo churrasco de cerdo ibérico, estaba rico, doradito, pero era una ración para dos, habríamos agradecido que nos lo hubieran avisado.

Pagamos 75,85 con 5 cafés, he de decir que yo tomé dos cafés pues estaba bastante bueno. Con varias cervezas sin alcohol y un par de 1906, esta vez no hubo vino, la carta de vinos no nos llamó nada. Lo dicho no estuvo mal, pero sin ningún misterio.

Puntuación: 5

Restaurante O Camiño Do Inglés, Ferrol, nuestra segunda visita

Este local, es ya para nosotros de visita obligada cada vez que andamos por Ferrolterra, y es que hoy por hoy, no lo hay mejor en el centro de Ferrol, si realmente quieres picar algo que no sea el clásico raxo, zorza, todo con un montón de patatas, este local es tu sitio.
Quizá el local pueda desmerecer, y cosas del servicio que se pudieran pulir, pero realmente merece la pena dejarse caer por allí de vez en cuando.
Tuvimos la suerte de tener la mesa enfrente de cocina, a mi la verdad que me gusta ver a los cocineros currando, y estaban los dos haciéndolo muy bien y se veía bastante camaradería entre ellos.

Nos encanta la idea de la pizarra, 9 platos para elegir lo que a cada uno le apetezca, a unos precios sin competencia, a ver que día me dejan sentarme y pedir toda la pizarra 🙂
Somos 6 para cenar y como siempre nos gusta, pedimos todo para picar, para beber, dos tintos, el primero Crash 2010 de la D.O. Ribera del Guadiana,

y el segundo Viña Sastre Roble también del 2010 de la Ribera del Duero. Estuvieron perfectos, servidos a la temperatura idónea, combinaron muy bien.

Pero como siempre será Ankabri, el que ponga los post de estos vinos, yo simplemente os animo a que los probéis, porque merecen mucho la pena.

Empezamos con salteado de verduritas con queixo do Rexo. Como apunte decir que uno de los comensales es intolerante a la lactosa, con lo que cocina se amoldó elaborando todos los platos sin este ingrediente, huelga decir que este plato lo tomamos sin el queso, pero estaban las verduras en ese punto al dente que nos encanta, con brécol, champiñones, tomate, coliflor, judías, calabacín y zanahoria, buenísimo.

Seguimos: arroz con albóndigas y chocos, un plato en el que todo estaba apetitoso, con unas albóndigas guisadas tradicionalmente, con sus guisantes incluidos, y un arroz bien bueno, no dejéis de pedirlo si sigue en la pizarra.

A continuación Fish and Patacas, creo que este plato no falta nunca en la pizarra, ya lo probamos en nuestra primera visita y sigue igual de rico.

Pedimos también huevos de balneario con carbonara de San Simón. La carbonara si que no pudo hacer nada por la lactosa, pero estaba de vicio, tocamos a más claro está, con unos picatostes de guarnición, plato más que rico.

Nos recomendaron pedir la brandada de bacalao, una especie de mousse con frutos secos de guarnición y para acompañarlo un pan de pasas sabroso, con su ajada  y pimentón algo más que sabroso. Según el cocinero se basó en el bacalao a la gallega en brandada, y encima sin lactosa, un puntazo de verdad.

Dimos paso a los canelones de lacón con grelos, esto ya fue pura gula por parte de dos de los comensales, los otros cuatro se rajaron, así que con lactosa y todo disfrutamos de estos canelones más que originales, una veluté justa que con el caldo del quiso estaba espectacular, y encima justo cuando salía el plato el teléfono suena y es nuestro amigo bloguero Daninland, para quedar al día siguiente y tomar una copa juntos, aproveché para ponerle los dientes largos como no podía ser de otra forma.

De postre se curró una ensalada de frutas realmente apetitosa.

Y también pedimos Crema pastelera con compota de manzana, tal cual podéis ver en la foto, un postre para disfrutar.

Unos cafés y chupitos para que la factura fuera de 84 €, nos quedamos sin palabras, por el precio, por la imaginación y en breve seguro os ponemos nuestra 3ª visita, porque volveremos, vaya que si volveremos.

Puntuación: 8

Bodega La Montaña en Santander, una grata sorpresa

Sábado por la noche, a pesar de ser invierno, no hacía mucho frío, ni llovía siquiera, así que nos animamos a salir. Llamamos para reservar mesa para cuatro, y nos avisaron que las reservas eran hasta las 9 de la noche, pues bueno a esa hora optamos por ir.
La verdad que hacía muchísimo tiempo que teníamos ganas de ir por allí, pero vas dejándolo y poco a poco pasa el tiempo, poco a poco o a toda velocidad depende de cómo se mire.
Local con varias mesas, algo pequeñas, pero al fin y al cabo no deja de ser una bodega. Una gran barra a la derecha donde tomar un vino mientras esperamos, o una Estrella Galicia, Ankabri estaría encantado poderse tomar una caña de su ansiada Estrella 🙂
Nos gustó la pequeña carta para tomar vinos por copas, así que optamos por dos Habla del Silencio a 2 € la copa, nos pareció muy bien. La relación precio calidad merece mucho la pena,  y encima unos callos de tapa que estaban muy ricos, con un toque picante muy agradable.

Ya es hora que por el centro de Santander empiecen a ponerse las pilas en cuanto a los vinos por copas, siempre he dicho que es mejor tomarse un vino por 2 € pero que sea de calidad… del resto ya sabéis lo que pensamos.
Mesas vestidas con camino de mesa y servilletas de papel, pero de buena calidad.
Somos 4 para cenar y pedimos todo para picar, nos traen diferentes tipos de pan (de aceite, blanco, aceitunas…) y empezamos:

Pulpo a la Gallega:

En su punto, con buen aceite, y justo pimentón picante, nos gustó la verdad.

Oreja de Cerdo Crujiente:

Pues tal cual, sin misterio, bueno aunque igual el misterio es conseguir ese punto crujiente, sin que se pegue la oreja o se rompa, nos pareció un plato bastante apetitoso, y que no se encuentra mucho por ahí.

Huevos con matanza, lomo de potes, borono, jijas, torrezno y manzana:

Pues la fiesta del colesterol para pasárselo pipa, muy bueno todo, el lomo bien de adobo, las jijas perfectas, no repitieron nada en toda la noche, el borono parecía de Panes y el torrezno muy bien hecho, la manzana mira que me gusta a mi como combina con el borono, un acierto.

Huevos rotos con virutas de solomillo y hongos:

La típica sartén, en la que el camarero se trabaja el mezclar los huevos con el resto de los productos, unas tiras de solomillo y unos hongos que quedaban bien.

 Y pedimos tres postres, que la verdad no eran nada del otro mundo, aunque ya nos habían avisado que alguno era refrigerado:

Tarta de queso:


Trufa con naranja confitada:

Coulant:

También hay que decir que la carta de vinos es cortita pero hecha con gusto con cosas interesantes como el vino que pedimos que fue: Tinto Lalama del 2007 de la Ribera Sacra, un mencía que estaba realmente rico, toques lácteos, mucha fruta roja, con un paso de boca fácil, pero bueno, la cata se la dejo a Ankabri, pues le pasé una botella para que cuando tenga tiempo ponga la entrada correspondiente.

Lo pasamos bastante bien la verdad, la factura ascendió a 86,30 € con cuatro cafés, y a los chupitos nos invitaron (otro bonito detalle), si le quitáis los 17 € que costaba el vino creo que el precio es difícil de ser mejorado. Lo dicho todo un acierto y volveremos por esta bodega.

Dirección: C/ San Fernando 28, Santander, Cantabria
Teléfono:
942 233 377
629 462 292
Web: www.bodegalamontana.com
Puntuación: 6,5

Cata Maridaje Hotel Hoyuela & Grupo Freixenet

El pasado Jueves día 10 de Noviembre, tuvo lugar una cata maridaje, con vinos del grupo Freixenet en el Hotel Hoyuela de Santander. Este Hotel está de jornadas gastronómicas del Bacalao y Cerdo Ibérico, evento que continúa hasta el 20 de Noviembre. Y se aprovechó esta ocasión, y que el grupo Freixenet quería presentar su nuevo vino Valdubon X. Y para este evento tuvimos la suerte de contar con el enólogo Javier Aladro, responsable de la creación de los vinos de bodegas Valdubón. Decir que no entraré a valorar en exceso los vinos, estos se los dejo a Ankabri que en diferentes post irá hablando de ellos.
El Hotel Hoyuela para estas jornadas presenta un menú degustación, y es el que se usó para hacer este maridaje, y sin más presentación vamos al grano:

Comenzamos con Jamón Ibérico de Bellota Gran Reserva del 2008 D.O. Guijuelo; 40 grs. de jamón sabroso y buen punto de sal.

Y para maridarlo abrimos el Valdubón X: Nos dice Javier que este vino en boca es algo astringente, pero que maridará muy bien con la grasa del jamón, y a decir verdad que así fue.

Seguimos con Arroz con bacalao y verduras, con buen sabor y plato equilibrado, la verdad que en esta casa tienen un buen punto con el arroz:

 Para acompañarlo sirvieron el Champagne Henrí Abelé Brut Tradicionneel: Nos explica el enólogo que con este vino pretende buscar, el maridaje por contraste, un plato con poco sabor como el arroz con verduras, animarlo con la acidez de este vino, el concepto está bien, pero este champagne no es muy de mi agrado, le encuentro exceso de carbónico.

A continuación nos trajeron Bacalao Club Ranero, un taco de bacalao muy sabroso, bien desalado y un pil con pisto (que es el club ranero) perfecto, rico, apetitoso.

Para maridarlo un Freixenet Reserva Real, me gustó mucho, con notras de fruta y un buen paso de boca, mucho menos carbónico que el Henrí, para mi más rico sin lugar a dudas.

Como plato de carne sirvieron Escalopado de solomillo de cerdo ibérico, acompañado de una salsa muy sabrosa, con pimientos, me gustó la verdad.

Y de vino el Honoris de Valdubón del 05, la estrella de la creación de Javier Aladro, vino que yo he defendido mucho, siempre me ha gustado, menos hoy, me dio la impresión de estar extraoxigenado, sin cuerpo, pero bueno es mi gusto particular, pero prefiero la añada 04, e incluso la 03,esta se queda corta.

Y de postre una tarta de quesucos regionales, la típica tarta de queso de siempre, fresca, cremosa y rica.

Y de vino un cava rosado Elyssia Pinot Noir: Comenta Javier que es un maridaje algo atrevido, ya que es un brut, y vendría mejor algo más dulce, pero aún así el vino estaba bastante rico, de echo el segundo que más me gustó después de el Reserva Real.

Una comida muy entretenida, con las explicaciones de Javier que la hicieron agradable, esperemos el Hoyuela se anime a hacer más comidas de este estilo.
En resumen me gustó mucho más la comida y el servicio (genial en todo momento, atentos y muy profesionales) que los vinos, aunque estuvieron bastante bien. De nuevo gracias al Hotel Hoyuela, y al grupo Freixenet por habernos hecho pasar un rato para recordar durante mucho tiempo.

Tinto Valtuille 2001

Tenía ganas de volver a hablar de este vino, artículo que publiqué en la desaparecida Gastrocantabria, en Diciembre del 2005. Pero fue un vino que me gustó tanto, que le pedí permiso a Ankabri para volver a publicarlo pues creo que merece la pena. Así que aquí os pongo lo que escribí en aquel Diciembre de hace ya 6 años:

D.O. BIERZO


UN POCO DE HISTORIA

    Es una comarca situada en el noroeste de la provincia de León, y abarca entorno a 3.000 Kilómetros cuadrados. Ya hace unos 2.000 años, Plinio el viejo hace referencia a la existencia de viñedos en esta zona. Los romanos fueron los que introdujeron nuevos cultivos, entre ellos el de la vid y nuevas técnicas como el arado romano. Por lo tanto no resulta extraño que el vino ocupe un papel muy destacado en la vida económica de la comarca. No obstante, la mayor expansión del viñedo se debió al desarrollo de los monasterios medievales, sobre todo los cistercienses, por ser el vino elemento esencial para el culto y era considerado básico para su alimentación.
    Tras siglos de producción y después de haber conseguido cierto renombre, sufrieron un golpe terrible a finales del siglo XIX, cuando la plaga de filoxera acabó con prácticamente todas las vides, provocando una gran crisis y la emigración de gran número de personas, pero gracias a injertos de vides americanas, durante la primera mitad del siglo XX, el vino recuperó su importante papel. En la década de los sesenta surgieron los movimientos cooperativos. Los  cuales juegan un papel importante en la producción de vinos de calidad consiguiendo en 1989 la denominación de origen.

BODEGAS Y VIÑEDOS CASTRO VENTOSA

    La bodega está situada bajo el asentamiento de la antigua ciudad de Ventosa, en la localidad de Valtuille de Abajo. Fundada en 1998 cuenta con una larga tradición vitivinícola, cuando muchos años atrás ya elaboraban aguardientes por el método tradicional de fuego directo. La bodega es una construcción moderna incrustada en una ladera que les permite aprovechar 700 m. bajo tierra, dando unas condiciones idóneas de humedad y temperatura para el proceso de elaboración y crianza de sus vinos provenientes de las uvas de viñedos propios.

TINTO VALTUILLE 2001

    100 % Mencía con un color guinda muy cubierto, y punto exacto de glicérico. Aroma de buena intensidad, con una madera tostada muy agradable y fondo de fruta negra (arándanos). En boca bien estructurado, con cuerpo, meloso y mucha fruta, muy sabroso y final largo, en retronasal vuelve los aromas primarios.

Puntuación de Ankabri: 7

Cafetería Hospital Marqués de Valdecilla Sur

Mesas vacías con las bandejas

Un nuevo edificio de consultas para este hospital emblemático de la ciudad de Santander. A las 8 de la mañana ya hay una gran aglomeración de gente para sacar número, y hacerte los análisis de sangre que el médico de cabecera, o al que corresponda ha solicitado. También te puede tocar esperar la operación de algún familiar o amigo, en el hospital de día. o tener una consulta con los médicos especialistas. Total que por un motivo u otro, quizá te apetezca tomarte un café, o un tentenpie, y subes a la última planta que es donde está la cafetería, porque sino te toca salir fuera del hospital a buscar una cafetería. Y vaya chasco por favor. Un lugar frío, preparado para autoservicio. Unas cuantas mesas grandes y al fondo el mostrador donde pides y te lo llevas tu mismo hasta la mesa. Hay que ver a las personas mayores con la bandeja, el café y el bollo, llevando ellos la bandeja. Y encima las mesas libres están con los restos de los clientes anteriores, o puede que no tengan bandejas pero las mesas están sucias. De vez en cuando aparece una señorita que recoge un poco, pero eso de pasar la balleta por las mesas parece que nadie se lo ha mandado. Total yo espero con mi madre, recién operada de la mano en la mesa, y mi mujer va a buscar los cafés. Ella vuelve y me cuenta:
– Yo quería un café con hielo, y me contestan que no hay hielo.
– Le pido un té con leche, y no tienen tetera, con lo que en un vaso de cristal (tipo de los de la nocilla) me echan el te, y acto seguido la leche (encima caliente) alguien le tenía que haber explicado a la señorita que atiende, que la leche del te es siempre fría. pero en fin.
– Claro como para pedir leche sin lactosa o de Soja, sólo tenían entera o desnatada.Pero por lo menos en un hospital si tendrían que tener algo sin lactosa para el café, te o cacao, no? Digo yo….
Pero bueno ya sentados en la mesa, intentamos bebernos la infusión y el café. Pero claro tendrían que habernos avisado que el café era de los que sirven de lavativa, por favor qué malo estaba.
Me pareció vergonzoso y por eso pongo este post. Un hospital con un personal médico y de enfermeras que por norma general es una gozada. Y tienes que ir a una cafetería que tendría que estar cerrada. Una auténtica vergüenza. Espero tardar mucho en volver, pero la próxima vez iré con mi termo de leche y te y mis bocadillos, paso de volver a pasar un momento tan pésimo.
Ah! y encima iba con mi polo blanco me levanto de la silla y os dejo una foto para que veáis como quedó.
Cafetería del Hospital bastante sucia, no sé ni cómo los médicos son capaces de ir por allí.

Mi Polo blanco, negro por la silla.

Restaurante A Tortas (Oviedo) Cerrado

Íbamos de viaje, desde Cantabria para Galicia, salimos temprano y decidimos hacer parada en Oviedo, aparcamos y ya llevamos en mente comer en este restaurante, que tan buen recuerdo nos había dejado. Llegamos al boulevar de la sidra y cual fue nuestra sorpresa al encontrarnos el carte de que el local estaba disponible. Chapaaaaaaaaaaaaaao, Cerraooooo.
Una pena y una lástima. En fin que se le va a hacer, creo este post para que si alguno lee el anterior (enlace aquí) sepa que ya no hay A Tortas En Oviedo.
Saludos a tod@s.

Restaurante La Yerbita (Sobarzo) Manteniendo el nivel

Un Jueves al mediodía de Septiembre, cómo pega el sol. Bajamos de Villacarriedo, se nos hace tarde, y paramos en Sobarzo, en La Yerbita. Hacía ya no se cuánto que no comíamos en casa de nuestros amigos Alberto y Marian. Bueno hace mucho que no salgo por ahí, y lo notáis por las pocas entradas que hago en este blog de nuestros queridos Minniky y Ankabri.

Vamos tres a comer, nos sentamos en la terraza, bajo los toldos que han puesto, y se está genial, pedimos la carta pero nos ofrecen tomar el menú del día, que se compone de 4 entrantes y 3 segundos, más postre a elegir, y un precio de 15 €, y no lo dudamos, directamente pedimos ese menú.
 Mientras esperamos miramos a nuestra izquierda y vemos una tomatera, con un tomate bien maduro y una pinta más que apetecible,

y cómo no, vamos a echarle morro y le dije a Alberto si se podía comer, le faltó tiempo para prepararle:

Para beber simplemente nos quedamos con unas cervezas, San Miguel Selecta, ya que por desgracias no tiene la querida Estrella Galicia, habrá que regalarle unas cajiñas 🙂
Eso si no perdí la ocasión (o le volví a echar morro que también puede ser) para solicitar una copa de blanco Godello Carrales de Cayón, de la Costa de Cantabria, le había probado al poco de salir y quería ver que tal había evolucionado, y no estaba nada agradable, excesivamente ácido, y con un aroma muy corto y astringente, que lástima, a ver que tal se da la nueva cosecha.
Y empezamos, Marian, siempre con una sonrisa, nos trae los primeros:
Arroz con bacalao
Sabroso, con un puntito de ajo muy agradable, tal cual lo que se espera, un buen grano de arroz. Rico.

Champiñones rellenos, gratinados con bacon y ali-oli:
napados con el ali-oli gratinado y nueces, la verdad con un buen sabor, y un ali-oli bastante fino, bien ligado, un plato muy típico pero bastante bueno.

Ensalada de queso de cabra:
Pues lo que es, sin misterio, pero lo que buscamos, una ensalada con el típico cóctel de lechugas (lollo rosa, hoja de roble, escarola, lombarda) también con unos palitos de sésamo y el rulo de cabra sobre ello, muy agradable, quizá le faltara una mermelada de tomate o parecido, pero ese es nuestro gusto particular.

Repetimos cervezas para saciar el pedazo calor con el que nos atizaba el Sol y nos traen los segundos:
Chuletillas de cordero:
Poco que decir, las típicas chuletillas a la plancha, pero bien hechas en su punto, eso si con sus patatas y pimientos.

Bocartes rebozados:
Abiertos en librillo, como debe ser, y jugosos, buen punto para que no se queden secos.

Hamburguesas de Potro:
Me encanta el potro, anda que no hacía tiempo que no lo como, creo que desde que vino la época de las vacas locas. Con un poco ali-oli, una cebollita pochada, patatas chip y biscote. Pues lo que es clásico pero con sabor y bien hecho.

y ala siempre recordaremos la gula que nos persigue, cómo no vamos a pedir postre.
Alberto nos trae un poco de vino dulce un Naranja de Oro de bodegas Díaz, en bullullos del Condado (Huelva), el ya típico palomino, envejecido con la piel de naranja, agradable, con el azúcar justo para no empalagar. Con ese típico sabor de bizcocho borracho.

y los postres son:
Sorbete de mandarina:
Sin nada de hielo, refrescante para este día tan tórrido.

Arroz con leche:
Bien presentado, y conseguido, la típica lucha de qué rico estaba el arroz con leche de la abuela. Este no lo estaba tanto, pero si está rico, con la justa canela, muy bien.

Yogur de leche de cabra:
También refrescante y muy bueno de sabor, acompañando una mermelada de frutos rojos que le venía muy bien.

Cafeses, y demás para un menú del día que estuvo muy bien.
Gente muy agradable de verdad, y pendiente de todo, al momento del postre el toldo ya no nos tapaba, a quien se le ocurre mover el sol por favor, y Marian nos cambió de mesa a otra donde había sombra. Eso es querer hacer los cosas bien, y que el cliente se sienta a gusto.
Me encanta ver que esta gente sigue ahí, luchando, trabajando, y atendiendo para hacer las visitas a La Yerbita, un momento de relax. Y encima con ese menú del día que está verdaderamente genial.
Volveremos, lo contaremos, tardaremos 4 años ???? Esperemos que no.

Restaurante La Yerbita (Sobarzo) Visita en Mayo del 2007

La razón de que os traiga esta crítica que realizamos para Gastrocantabria, en Mayo del 2007 es porque mañana pondremos la nueva visita realizada este mes de Septiembre del 2011, y creo que merece la pena que leáis las dos. Pues es una gente de la que merece la pena que se hable. Así que a continuación os pongo lo que escribí para nuestra desaparecida Gastrocantabria:

Hay tres tipos de personas en el mundo: los que no se enteran de lo que pasa, los que se enteran de las cosas, a veces llegan a tiempo y otras pierden el tren, y luego están las personas que hacen que las cosas sucedan. Los que no se conforman y buscan siempre algo más, ya sea para ganar más dinero, para ayudar a otras personas, o simplemente para tener más tiempo y podérselo dedicar a sus seres queridos. Y este mes voy a hablar de una pareja que pertenece a este último grupo. Buscaban un cambio de aires, no se puede trabajar de la mañana a la noche; pierdes la noción de quienes son tus amigos y quienes tus clientes. Estás más con la gente que entra en tu cafetería que con tu familia; un día te das cuenta que no puedes seguir así y haces algo para cambiarlo. Tomas la decisión de montar otro negocio, siguiendo en la hostelería, pero yendo un poco más allá. Te vas a Sobarzo y montas un restaurante, un lugar totalmente restaurado y decorado con mucho gusto, con 22 mesas, en dos plantas, en la parte de abajo una pequeña barra, junto a la tienda , en la que adquirir varios productos de gran calidad y al fondo un pequeño comedor con una chimenea que da calor a toda la casa. En la planta superior, el resto de las mesas. Empiezo y no me doy cuenta que aún no les he dicho que estoy hablando de un local recién inaugurado, “La Yerbita” y esa pareja que seguro jamás perderá el tren son, Alberto y Mariam.
Las mesas vestidas con mantel amarillo y cubre blanco, con vajilla blanca, una buena cristalería y cubertería, un local que busca los detalles, y como dice Alberto están empezando y puede faltar alguno, todo tiene arreglo, ellos lo suplen con su alegría y amabilidad, incluso solventarán la falta del plato del pan, seguro algún día se animan a ponerlo.
Con unas cartas de bonito diseño, donde elegir varias cosas para picoteo, apetecible, con buenas carnes. Somos dos para cenar y pedimos todo para picar. Tengo que hacer un apunte de la carta de vinos, está muy bien elegida, con altos apuntes de calidad, con diferentes denominaciones de origen, un gran detalle, para tomar un picoteo, raciones, o platos acompañados de esos grandes caldos que nos da nuestro país, la pueden abaratar un poco, pero aún así está bastante asequible y muy equilibrada. Y nos decantamos por un Enrique Mendoza Petit Verdot de la D. O. Alicante.
Comenzamos con pulpo sobre crema de patata natural y pimentón de la Vera. Una buena ración, generosa, con un pulpo muy bien guisado, sobre esas patatas, queriendo seguir la línea de nuestros queridos cachelos gallegos pero sin la piel, y un pimentón muy sabroso, y por supuesto el aceite muy rico. Comenzamos con muy bien pie.

Seguimos con pastel de pimientos del piquillo y anchoas del Cantábrico, un plato caliente, nos traen unas melvas para untar de las de verdad, pocos locales tienen unas melvas como estas, un pastel muy apetitoso y bien hecho, teníamos dudas por si las anchoas absorbían demasiado sabor pero para nada, está muy bien.
Continuamos con queso provolone con tostas, este queso italiano viene calentito, sobre una salsa de tomate casero que conjunta excepcionalmente, para empezar a untar, beber vino y no parar, delicioso, todo un acierto.

Y para terminar mil hojas de foie con espárragos trigueros a la sal.
Los espárragos como guarnición, con sal maldón sobre ellos, muy sabrosos nada pellejones y el mil hojas está formado por varias capas de mi-cuit y entre ellas bacón, el bacón estaba en su punto, sabroso, y combinaba muy bien con el foie, plato imaginativo que dará, a buen seguro, buenos resultados.
Y cómo no vamos a tomar postre, la gula nos puede, la gula nos engaña, creo que tendremos que empezar a practicar delante del espejo a decir que no queremos nada de postre, algún día lo conseguiremos. Pedimos pudin de coco y tarta de chocolate, dos postres que estaban sabrosos, el misterio que tienen, es conseguir que estén así de ricos, el pudin tal cual todos conocemos, y la tarta, la típica con su bizcocho y la crema de chocolate por dentro y por fuera.

El tinto de bodegas también llamadas Enrique Mendoza, tiene una crianza de 14 meses en barrica de roble francés, con un color rojo picota y destellos violáceos. En nariz apreciamos frutas del bosque (moras) y fuertes recuerdos a sotobosque y humo, siendo potente en boca, carnoso, con taninos nobles que harán que viva bastante tiempo en botella. Un gran vino, estaba algo caliente, están a la espera de una cava de vinos, pero lo arreglaron muy rápidamente, con un poco de agua fresca en una champanera, en pocos minutos estaba a la temperatura correcta.
Las raciones son más que generosas, muy bien, estuvimos estupendamente, además nos obsequiaron con un gin-tonic al principio, que hacía muchísimo tiempo que yo no lo tomaba tan rico, espectacular, vayan y pídanlo no se arrepentirán, y además con un café con cuerpo y aroma perfecto como debe ser. La factura ascendió a 75,80 € difícilmente mejorable.
Sobarzo.

Restaurante O Camiño do Inglés en Ferrol

Por suerte, a menudo te llevas grandes sorpresas, y una de ellas vino de la mano de nuestros amigos Paula y el Perturbado, creo que en algún que otro post os hemos contado alguna cata realizada con ellos.
Nuestros caminos aquella noche, nos iban a llevar a las afueras de Ferrol, pero al final, por no tener la posibilidad de movernos todos en coche, a ellos se les ocurrió ir a un Restaurante nuevo en la calle María, al lado de la ya desaparecida “La Cervecería”. Y claro Paula dijo la frase mágica: Es un sitio nuevo con cosas para picar diferentes, y el cocinero estuvo trabajando en Marcelo en Santiago, así que allá fuimos, casi de cabeza, he de confesar que íbamos muy bien predispuestos, y a la postre lo pasamos francamente bien.
El nombre viene en honor al camino de Santiago, puesto que salía de Ferrol hace ya un montón de años. Es un local con unas 7 mesas, y una barra larga a la derecha, lo único que han hecho es un lavado de cara, para no invertir más y poder empezar y a ver si hay suerte de poder aguantar.
Somos 7 para cenar, y pedimos todo para picar, elegimos el vino, y he de decir que la carta de vinos es bastante corta, pero aún así con cosas muy interesantes, elegimos un blanco Coto de Gomariz y dos Tintos Clan 2007, y Losada también del 07; y a empezar a disfrutar.
Os dejo una foto de la carta para que tengais una idea espero os guste:

Comenzamos con un aperitivo de la casa Ensalada de arroz:
Lleva habitas baby y ventresca, con un arroz en su punto, muy rica, también acompañan unas aceitunas y maíz, la presentación es muy original en una pequeña lata individual.

Empieza el picoteo propiamente dicho con  Fish And Patacas:
Son Lirios o bacaladitos con mayonesa aparte, muy bien fritos, en buen aceite, acompañados con patatas fritas caseras, muy agradables, nosotros las llamamos patatas fritidas, es el cachelo que sobra y se aprovecha de un servicio a otro. Están estos bacaladitos sin una sola raspa, realmente genial.

Seguimos con Zamburiñas con San Simón y ajada:
Buen queso San Simón, la ajada dicen que la dejan reducir varias horas, la verdad que es muy suave, se nota la potencia del ajo, pero muy bien integrado con el aceite y el pimentón. y las zamburiñas de tamaño perfecto y en el punto de cocción exacto.

Después pedimos Alitas de pollo con crema de patata y cebolla caramelizada:
Suave la crema, las alitas presentadas sin huesos, y la cebolla muy apetitosa, bien caramelizada.

No podía faltar el Pulpo con pimientos y panceta:
Esto ya nos dejó algo indiferentes, pues es como un pequeño quiso, de los típicos tentáculos de pulpo, que ya se encuentras en casi todos los locales, acompañado de pimiento rojo y verde con una panceta cortada muy fina, para que al calentarse parezca transparente. Rico pero sin más.

También pedimos un Lomo de ternera con patatas asadas:
La carne sabrosa, con unos cachelos de guarnición y un poco de salsa española para reafirmar el gusto de la carne, muy rica la verdad.

Pedimos postres, como no, el primero fue Crema de arzúa, gelatina de oreo y frutas:
Nos gustó el punto que le da el oreo, combinando muy bien el queso con la gelatina, aquí se nota el toque de la cocina de Marcelo.

Después  un Requesón de la Capela:
Es como un petit-suisses de plátano y fresa, aquí ya se echó mano del sifón, algo que a nosotros no nos llama mucho la verdad.

Decir que el servicio fue atento y simpático, siempre con una franca sonrisa, sabiendo salir al paso de algunas dificultades que les ocasionamos, les falta un punto de profesionalidad, pero bueno en general bastante bien. Solo unos pequeños detalles, no nos gustó el material de la mantelería, ni esa especie, platos de respeto, pero bueno es gusto particular nuestro, sin más, y como no, lo del plato del pan para que ponerlo verdad ?????
El Tinto clan nos gustó, es un monovarietal de Prieto Picudo, envejecido en roble, con mucha fruta y fácil paso de boca, sin D.O. vino de la tierra de Castilla.
El Coto de Gomariz, ya le conocíamos de sobra, un Ribeiro de los más conocidos por España, y se portó correctamente.
El otro tinto Losada, del Bierzo, 100% mencía, fue el que más nos gustó, con un punto de chocolate muy agradable. Pero bueno los vinos creará Ankabri unos post, para ello les compré unas botellas y ellos que los caten y hablen, por mi parte para esta cena estuvieron muy bien.
Fue una buena cena, y por fin un local donde picar que no sea el raxo, la zorza, los chocos etc, etc, que aunque están muy ricos, al final cansa y mucho. Esperemos les vaya muy bien y aguanten muchos años. Nosotros por nuestra parte volveremos, pues además el precio estuvo genial, 115.80. Lo dicho muy bien.

Esperamos os deis una vuelta por ahí y nos contéis vuestra experiencia.

Dirección: Rúa María, 69
Teléfono: 981-35-20-90

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