Café Tambo de El Dromedario: Realmente sabroso

Recuerdo las veces que nuestro querido José Domingo ha hablado de un restaurante y la caña que mete, sobre todo en el tema del café. E incluso tuvo algún que otro problema con la gente de El Dromedario, cuando habló de lo poco que le gustó el café en uno de los más famosos restaurantes de la ciudad. Creo que tiene razón casi siempre así que poder hablar de este café nos alegra. Creo que Dromedario ha demostrado que sabe hacer café, eso no quita para que en las mayorías de los bares y locales que tienen su café, excepto en el desaparecido Canorín (ha cambiado de propiedad y ya no es lo mismo) y pocos más, el café es bastante malo. Puede que sea la mano pero no quita para que deje bastante que desear.
Pero no es el caso de este Tambo, café de Colombia que posee el record de ser el café que más alto se cultiva, cerca de los 2200 metros de altitud y recibe su nombre de la zona donde es cultivado.

Color avellana, con cuerpo y acidez muy bien equilibrados, un pequeño toque final de fresa muy agradable, sabroso, largo, realmente un café redondo. Café de esos que a los cafeteros nos encanta tomarlo solo, corto y sin azúcar. Con un postgusto muy largo, te deja la boca con ganas de muchos más.

Café El Tambo de Colombia, de El Dromedario, de Cantabria. Un café que para mi le da mil vueltas a esos de grandes marcas, incluido Illy, y mira que me gusta el Illy.

A ver si lo encontráis por ahí y nos contáis qué os parece.

2 opiniones en “Café Tambo de El Dromedario: Realmente sabroso”

  1. Como cafeinómano convencido que soy, declaro que "El Dromedario" es una muy buena marca.
    Ahora bien, declaro también que unas buenas "manos" tirándolo son IMPRESCINDIBLES para que la degustación no termine con una mueca de repugnancia y la firme promesa de no volver a tomar un solo café más en el local.
    Lamentablemente estoy de duelo porque la cafetería donde desayunaba ha cerrado por jubilación de las dos hermanas que la llevaban hace pocos meses. Era capaz de distinguir quién de las dos había tirado mi café, siendo una excelente "tiradora" y la otra simplemente perfecta.
    Saludos y añoranzas…

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