Cerveza Cusqueña Golden Lager: Algo más que un regalo.

Las relaciones con las personas suelen ser bastante complicadas, pero hay veces que conectas con alguien. No se sabe bien por qué, pero así es. Va pasando el tiempo, las semanas, los meses los años, y aunque no sea un contacto diario, se nota el feeling que hay. De vez en cuando una cerveza, algún que otro calimocho (sí, él es así, todo el mundo tiene defectos) picar algo por ahí. Pero al final son los pequeños detalles los que te hacen sentirte especial al lado de ellos…

Cerveza Cusqueña, Cuzco, Machu Picchu, paisajes y montañas impresionantes, con una gastronomía que merece la pena ser conocida, con sus ceviches, arroces, ají, un montón de cosas y cervezas también.

El 27 de Octubre de 1909 es cuando la fábrica se pone en marcha, en la ciudad de Cusco. Esta Cuzqueña Golden es una Lager, que quiere decir que ha de tomarse fría y ha fermentado lentamente, utilizando levaduras de fermentación baja. También entra dentro de las Lager Pilsen, en las que el lúpulo principal es el Zatec (saaz en alemán).

Tiene su propio vaso, y os traigo la historia de él sacada de la web : “Cuenta la historia que el Dios Sol le dio al Imperio Inca lo mejor de sí mismo. En agradecimiento, los primeros Incas crearon un vaso ceremonial para ofrecerle al Dios Sol lo mejor del imperio. Durante esta importante ceremonia, el Inca tomaba entre sus manos el vaso Inca, lo levantaba hasta el cielo y por un instante el oro del vaso brillaba tanto como el Sol.

Espuma blanquecina, pero perdura muy poco al servirla. Nariz algo corta, frutos secos, poco marcado el lúpulo, en boca el gas está muy presente, y nos da toques dulces que nos desequilibran un poco, nos viene a la cabeza como si tuviera casera. Y al final vuelve el gas. De echo nos inchó la barriga algo más de lo que ya la tenemos.

Cerveza Cusqueña Golden Lager, si buscáis una cerveza ligera, es la vuestra, pero a nosotros lo que realmente nos gustó es que dos amigos, de viaje por Perú se acordasen de nosotros y nos la trajesen con su vaso (robado, como debe ser). Gracias de todo corazón Juan Carlos y Elvira, por un detalle que nos ha dejado sin palabras. Os debemos un calimocho, ains que pena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.