Gags en la vida de un Camarero [13] La puerta

Empezamos a preparar la mise-en-place, es decir que cuando uno llega al comedor comprueba que está todo lo necesario para el servicio, cubiertos y copas repasados, todo limpio, y un montón de cosas más. Entre entradas y salidas al office, notamos que una de las puertas chirría demasiado y avisamos a mantenimiento para que lo arreglase, pues es muy incómodo estar comiendo, y que a cada salida de los camareros de cocina la puertecita con su chirrido que al final te rompe los tímpano. Pues bien, nuestro querido compañero vino, miró la puerta, le dejamos hacer y después de un rato, nos dijo que ya estaba, y efectivamente fuimos y comprobamos que no hacía ruido. Al poco un camarero (el siempre con una retranca de envidiar) me dice:
– Oye maître, me estoy quedando sin fuerza, cada vez me cuesta más abrir la puerta.
La verdad, que me reí y seguí con lo mío, hasta que fui a abrir la puerta y no había forma de moverla, ???
Llamamos otra vez a mantenimiento y cuando subió a comprobar lo que pasaba, miró el bote de grasa…..

Era cola de pegar madera de primera, ZASCAAAAAAAAAAAAAAA.

No os podéis hacer una idea lo que costó volver a hacer que la puerta volviese a funcionar otra vez bien. Eso sí cada vez que hacía chirrido nos costaba mucho avisarle, y cada vez que el hombre llevaba un bote, le decíamos si había mirado bien la etiqueta. Es hoy el día que el vacileo le dura. ejejejej

La puerta en cuestión 🙂

4 opiniones en “Gags en la vida de un Camarero [13] La puerta”

  1. Divertido!… ¿De qué color era la grasa para confundirla con cola?.
    En fin, un mal día lo tiene cualquiera, y los errores de los cocineros se tapan con salsa y los de los médicos con tierra.
    Saludos.

    1. No es un "gag"!!!.
      Cuando yo era un jóven e inexperto marino "eso" me lo enseñó un colega que tenía más horas de mar que uno que tenía muchísimas; uno de los que con un maretón do carallo saltaban a la cubierta de un bajura para coser y poner la antitetánica a un candidato porque ni el patrón ni la víctima estaban por la labor. Después un médico "de despacho" sacaba defectos a la costura… y el decía eso.
      Salsa y tierra.
      Saludos!.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.