Los (malditos) útiles para cocinar (I) Por Nacho

Queridos seguidores, lectores y todos vosotros que nos aguantáis y encima nos leéis: Hoy os traigo el aporte de un buen amigo, una persona que conozco hace muchos años, compañero y hermano de la Cofradía de Buen Comer Et Beber (quizá algún día os cuente algo de ella). Por fin se anima a participar con nosotros. Podéis leer alguno de sus “partos” en el blog de Maestr@s del fogón.
Espero se anime por si mismo a empezar a publicar el directamente pues, como he dicho antes, tiene mucho y bueno que contar.
Y sin más rollo allá vamos:

Los (malditos) útiles para cocinar (I)

      Si quieres hacer algo “creativo” en la cocina distinto a cerrarla, tapiarla y olvidarte de todo encargando tu subsistencia a los hosteleros y fabricantes de comida en conserva (que es una solución lógica pero un poquitín cobarde), es vital tener los utensilios necesarios para tan ingente labor.
      Antes de pasar a enumerarlos y  clasificarlos es conveniente recordar que el Gremio de Hostelería tiene ofertas para todos los gustos y bolsillos, y que es imprescindible que se puedan ganar la vida; aunque si vemos ciertos programas de “Desastres en la Cocina” como un par de ellos que he catado yo mismo en “La 6ª” veremos que los locales visitados por una especie de hortera faltón que cocina muy bien tienen los fogones como nosotros mismos de guarros y la profesionalidad de los que los regentan y sus empleados deja bastante que desear. Son, insisto, excepciones.

      A los (in)útiles de cocina yo los considero en tres secciones, a saber: A) Los básicos, B) los superfluos y, C) los imprescindibles.

      A) Los básicos son los por todos conocidos; sartén grande para grandes fritadas, sartén más pequeña para fritadas menores, olla grande para cocer a lo grande, olla pequeña para cocer en más pequeño, cucharas de palo (si te atreves a jugar en el Torneo de las VI Naciones de rugby te las darán gratis), cuchillos…, en fin, los por todos conocidos y –no olvidemos- potencialmente muy peligrosos.
      Son las más veces de fácil adquisición y relativamente baratos, e incluso en los “Todo a 100” (que no se por qué se llaman así, nada es “a 100”) podrás encontrar gran variedad de ellos, baratos y de ínfima calidad por regla general, que satisfarán las necesidades básicas de cualquiera que no le importe morir demasiado joven al usarlos; como cubiertos de madera con termitas, cazos de aluminio “pero-de-genuino-papel-aluminio”  que no resisten apenas el fuego (yo mismo tengo uno), abrelatas construidos con algo parecido al mazapán y un largo etcétera que satisfará las exigencias de cualquiera nada exigente.
      Si os da por esta opción, pues sabéis que todo barco es un submarino al menos una vez, adelante. Lo que compréis al menos tendrá un uso (y solo uno). Además, en el más cercano a mi residencia tienen unas dependientas amabilísimas, jóvenes y atractivas que te vigilarán de cerca para evitar posibles hurtos -cuyo valor será sin duda descontado de sus ya ridículos sueldos si tienes como yo aspecto sospechoso gracias a las inmejorables leyes laborales que gozosos disfrutamos-; aprovecha sin miedo esa cercanía para poner cara de bueno y muéstrate amistoso, podrás intimar con ellas y pueden aconsejarte en qué compras solo estás haciendo el bobo y en cuales estás tirando el dinero directamente. A mi me ha pasado.
      Pero sabed que no debéis ahorrar en una cosa: los temibles cuchillos de cocina.
      Yo se los compro indefectiblemente a un especialista afilador profesional cuchillero, muy diestro en su oficio y realmente entendido; pero para mi desgracia fue después de que una de mis personas más queridas, a la sazón enfermera de Urgencias y profesora de sutura en la Escuela Universitaria de Enfermería, la gran Carmiña; se cansase de coserme las manos y dedos con su maestría y buen hacer.
Recordad siempre que si no queda otro remedio que utilizar un cuchillo éste debe ser de la mejor calidad y estar perfectamente afilado, así las inevitables amputaciones y heridas serán “limpias” y fáciles de suturar, en lugar de horribles tajos en donde no sabes ni como empezar a trabajarlos.

     B) Los superfluos son aquellos que tienes y no sabes por qué ni para qué, y generalmente son regalados por amistades bromistas o familiares a los que has conseguido engañar y convencer de que eres un “manitas” y de que tu alimentación es adecuada y saludable.
      Se subdividen en grandes y pequeños según lo que estorben;  y en cercanos y lejanos según  el momento que los necesites, siendo una relación inversamente proporcional su relativa lejanía a su pretendido momento de uso, es decir, siempre estará más lejos de ti el que antes necesites.
      Por regla general son tan aparatosos como inútiles: batidora, licuadora (hay a la venta zumos preparados sanísimos y muy ricos), yogurtera (una aberración), máquina de hacer pan (¡¿por Dios, también “eso” hay que hacerlo en casa?!) y otras similares.
      Su lugar natural de almacenaje es el trastero del ático, y si no se posee uno su destino debe ser el etiquetado cuidadoso que haga constar su origen y su posterior e inmediata envoltura en papel de regalo.
      Lo del etiquetado es crucial, pues nunca debe regalarse al obsequiante lo obsequiado y es posible que tenga memoria, así que es imprescindible que el regalo lo reciba otro. De tal modo se fomentan las amistades y nadie se ofenderá demasiado, quizá hasta que le venga de regreso a uno la misma batidora de hace X años que regaló a otro si a tu círculo de amistades le da por hacer lo mismo.

By Nacho 16-01-13 para Sam y para el Padre Abad.
     

12 opiniones en “Los (malditos) útiles para cocinar (I) Por Nacho”

  1. Nacho , Nacho y el apartado C ? Tengo todos los " útiles " de los apartados A y B pero me quedo con la duda de si falta algo en mi cicina vamos que necesito con urgencia la letra del apartado C la música la pongo yo. Besos, abrazos…..

    1. Me temo que le faltan a vd. los realmente IMPRESCINDIBLES, que se publicarán cuando a ese botarate le de por enumerarlos.
      Lo siento, me consta que es un impresentable y tal vez lo haga en el momento menos propicio, él es así.
      Saludos!.

  2. Tener de colaborador al Maestro Nacho en este blog o en cualquier otro es un auténtico privilegio. Nos gusta mucho vuestro blog. Vamos a aprender mucho de él los que somos aficionados.
    Recibid un abrazo del grupete de "Maestr@s del Fogón"

    1. Y para varios años de reclusión según muchos opinan; pero como él mismo dice: "señor comisario, ésto es un grave error", o bien:"Señor juez, a mí me llevaron engañado".
      Un impresentable.

    2. Nacho hace una pequeña mención a los cuchillos :os dejo mi propio decálogo sobre su uso.

      1-Los cuchillos de buena marca siempre .
      2-Siempre bien afilados :es la mejor garantía de que no te cortes. Para utilizar uno que corte mal, has de hacer mucha fuerza, con lo que no controlas su dirección, y una vez pasado lo que ofrece resistencia,el alimento, va imparable hacia tu mano.Si por el contrario, está como debe,debes hacer mucha menos y puedes dirigirlo sin problemas.

      3- Los cuchillos jamoneros verdaderamente buenos han de ser Stainless Steel (acero inox.), con cromo, níquel y Molibdeno-aunque esto tampoco es imprescindible, y no con filo a las dos caras , sino con un sólo lado afilado .De esta forma, las lascas (lonchas ) salen más finas, ya que el cuchillo tiende a cortar hacia la superficie.Conviene que sean largos, estrechos y flexibles.
      4-La cheira, chaira o afilón, de acero muy duro y de forma no cilíndrica, si no de sección ovalada.

      5-Los cuchillos, increiblemente, NO SON ABRELATAS . :-).
      6-Los cerámicos , para verduritas, frutas , carnes sin hueso y pescado sin espinas. Alejadlos de los congelados -Cortan muy bien y no se desafilan, pero SE ROMPEN CON LA MIRADA.Vegetales , con el cebollero.

      7-El pan , con uno de sierra, de arco o seno grande, y de largura como un cuchillo jamonero al menos..Los de corte se desafilan en segundos cortando la corteza del pan.

      8- El tomate, mejor con sierra, preferiblemente de sierra perlado – ya sabéis, esos que llevan arcos pequeñitos dentro de los arcos grandes-, pero cuidado con ellos si cortaís sobre platos, por ejemplo de loza, que los rayan enteros.

      9 -Cuchillos de punta roma para los ñiños.Para pelar , la puntilla, o mejor aún , un pelador.

      10 -La superficies de corte ha de estar perfectamente asentada , siendo conveniente poner un trapo bajo la tabla para que no bandee.Después de pasarle la chaira muchas veces , el afilado inicial de fábrica se agota .Hay que hacerle el vaciado y abrirle el corte.Mejor que os lo haga un profesional.Estos 10 mandamientos se encierran en 2 :cuchillo bien afilados , y cada cosa para lo que fué hecha.Nos vemos…
      Al acecho de tus cosas, como siempre, desde mi cueva

      Hermano Catador

    3. Anonimo hermano catador, me has dejado sin palabras, creo que podrías apuntarte, te creamos un apartados de partos para ti, en serio, increible lo de los cuchillos. Un diez.

      Nos leemos y como decían en una gran película Carpe Diem

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.