Los (malditos) útiles para cocinar (II) por Nacho

Pues ya tenemos aquí la segunda parte de los útiles para cocinar de Nacho, espero os parezca por lo menos interesantes. Quedamos a la espera de vuestros comentarios.

 Los (malditos) útiles para cocinar (II) por Nacho

      Pasemos pues a lo verdaderamente vital, a los elementos básicos y realmente imprescindibles que nunca deben faltar en la cocina de un inepto.
      No son necesariamente objetos de uso inmediato, sino cosas de las que sin duda te harán falta en cualquier momento de la operación culinaria y que, ¡ay de ti si no están a mano!.

      3) Los útiles imprescindibles:

      Son los que salvarán tu vida y la de los que te rodean cuando decides cocinar.
      Recuerda siempre que, por fácil que parezca una receta por escrito o siguiendo esos engañosos y criminales programas televisivos, es materialmente imposible llevarla a cabo felizmente si eres un gran inútil como yo. Y además sumamente peligroso.
      ¿Crees que Arguiñano no tiene años pasados en unidades de grandes quemados?. ¿Crees que Berasategui o Arzak no han tenido que ser internados varias veces en departamentos de toxicología por envenenamiento?. Error. ¿Qué no lo parece?. Si, pero, ¿Oíste hablar de las clínicas de cirugía estética?. ¿Y de las Unidades Especiales de Toxicidad?, ¿eh?. Pues eso.
       Estoy convencido de que alguien que se atreve a “investigar” en alimentación no haya caído veces en su propia trampa y solo gracias a los adelantos médicos esté aún en condiciones de contarlo; y, aún peor y probablemente delictivo, divulgarlo a las masas no tan hambrientas como presuntuosas para que lo imiten. ¡Y encima contándote que es fácil de hacer!.
      No, amigos. Desengañaos.
      Pensad. ¿Cuántos humanos murieron para demostrar que una baya no era comestible?. ¿Cuántos seres palmaron antes de que alguien adivinase que una infusión de manzanilla era saludable y una de corteza de tejo no?. ¿Quién fue el primero que tuvo h… para comerse una ostra?.
      Es muy conveniente saber que cada acto de cocinar es en si mismo una auténtica aventura que sabes aproximadamente cómo empieza pero que jamás sabrás cómo puede terminar, y para que ello cause los menores males posibles es vital tener los útiles imprescindibles de cocina.

      1) El EXTINTOR.

      Recuerda que los extintores evitarán que el incendio que vas a organizar si o si se propague y ponga en peligro vidas y haciendas mientras consigues pulsar la tecla del 112 en tu teléfono.
      Deben estar revisados y timbrados, y es primordial saber que no es lo mismo el de agua a presión (para fuegos clase “ABC” o de sólidos y líquidos) que los fuegos originados en las malditas vitrocerámicas eléctricas (fuego clase “C”). El resultado de usar agua pulverizada a presión contra un incendio eléctrico produce la misma sensación en el cocinero-bombero aficionado que la que tuvieron Sacco y Vancetti cuando les sentaron en aquellas sillas con cables.

      2) EL TRAJE DE NOMEX.

      Pues es imprescindible os pongáis como os pongáis. Las quemaduras producidas por el manejo del fuego suelen ser teóricamente leves en un adulto mientras cocina, pero, ¿y cuándo no lo son?.
      Por ello un mono o una cubierta completa hecha del material ignífugo del que usan los bomberos es imprescindible para evitar males mayores.
      En un principio yo  utilizaba un uniforme NBQ del ejército, con un mandil de plomo antirradiación, pero resultaba un pelín incómodo a la hora de batir huevos y alcanzar las estanterías más altas, y me convencieron para usar nomex. No protege contra las radiaciones que seguramente llevan las materias primas y que muy probablemente se sueltan al calentarlas, pero…
      Además debéis recordar: “Más vale un por-si-acaso que un quién-lo-iba-a-decir”.

      3) EL CUCHILLO DE MONTE.

      Pues no. No es mi intención hacer una apología de la violencia ni mucho menos, pero estoy seguro de que si aún estás leyendo esto es porque eres como yo: un desastre en la cocina.
      Todos sabemos que, cuando se deja un poco de lado a los lugares que contienen materiales orgánicos, por mera reacción química y biológica se multiplican y desarrollan; y en un ambiente adecuado crecen. Pues, ¿qué mejor caldo de cultivo de colonias gigantes de “sabe dios qué será esto” que vuestra propia cocina?. ¿Sabéis que extraña y posiblemente agresiva civilización auto engendrada vais a encontrar un mal día que vayáis recién levantados y medio a ciegas a prepararos el desayuno?.
      Un buen cuchillo al cinto es simplemente legítima defensa inmediata ante agresiones en –no lo olvidemos- una habitación de tu propio hogar. Yo recuerdo que un mal día buscaba no se qué en un armario y miles de tallos de patatas que había olvidado hacía un tiempo y que habían crecido un poco se abalanzaron sobre mi con quién sabe qué intenciones.
      Aquí ni hay Segunda Enmienda ni Asociación del Rifle; y usar armas de fuego en un espacio relativamente pequeño es tan peligroso como caro cuando el albañil nos pase la factura de los azulejos rotos y agujeros en la pared (por no hablar de la comunidad de vecinos); así que debemos conformarnos con una bayoneta o un buen cuchillo como elemento de defensa próxima. El de Rambo es un poco aparatoso, yo uso un “KA-BAR” de los Marines y me va muy bien.

      4) LA PIZARRA CON TELÉFONOS

      Es más que conveniente imprescindible colocar una pizarra bien grande y en un lugar bien visible, a ser posible una de esas que permiten escribir con rotuladores bien gordos de colores fosforescentes y llamativos.
      En ella pondrás con cifras bien claras si tu teléfono no tiene memoria los siguientes teléfonos:
                    1) 081                   Bomberos. Por pura coherencia
                    2) 061                   Ambulancias. Idem.
                    3) 915620420  Información de tóxicos.Tampoco precisa explicación y tal vez te de tiempo.                
                    4) ……………        Notario.  ¿Te pones a cocinar y no has testado?. ¿Qué pensarán de ti tus posibles herederos?. ¿Quieres que peleen sobre tus despojos?.
                    5) ……………         Parroquia (si eres creyente). Por la misma razón que con el notario, debes ponerte en paz con tus dioses  antes de hacer una acción peligrosa. Si tienes invitados y crees que puede ser grande el victimario tal vez necesites algo más fuerte, apunta también el del obispado.               

      5) TABACO Y ALCOHOL
 
      Aunque tu madre ya te advirtiera de que el agua no hierve antes por mucho que te la quedes mirando, es imposible resistir la tentación de quedarte como un pasmarote sin saber qué hacer mientras el proceso químico de transformación de los productos alimenticios crudos en… (¿en qué demonios se convertirán?), es necesario estar ocupado en algo, así que si fumas adelante. Y no te preocupes si algo de ceniza cae en la olla, por experiencia se que no empeorará demasiado el sabor de lo que estés cocinando.
      El alcohol también es imprescindible, pero no por afición insana sino como forma de medir el tiempo. Desengáñate: el reloj no sirve, pues los tiempos de cocción que aconsejan las recetas de lo que estés haciendo jamás tienen que ver con la realidad de este planeta.
      Personalmente utilizo como unidad de medida de tiempo la cerveza; correspondiendo una “Dougall´s 942” a cocer un huevo, una “Baltika nº3” la cocción de unos macarrones, etc.
      Si el tiempo de labor va a ser largo por la complicación de la receta con la que has decidido envenenarte, las unidades de medida admiten múltiplos. Yo mismo un día eché unas alubias a remojo y me quedé largo tiempo (unas 12 horas) midiendo y observando como las alubias engordaban. Cuando me trajeron del hospital ya no recordaba nada de agua y alubias y la comida que me dieron mientras estuve ingresado allí no fue tan mala, mucho mejor que lo que hubiese podido hacer yo.

      Bueno, con esto espero haber respondido a una de las principales dudas que a un neófito en el arte de los fogones se le plantean, pues en este blogs los autores y la mayoría de los lectores SABEN LO QUE DICEN, y el resto están como yo mismo y pueden pretender imitarles sin tomar las debidas precauciones. Recordad siempre: “Ante la duda, abstención”.
      Y haceos amigos de cocineros profesionales, son generalmente muy buena gente y merece la pena probar los resultados de su trabajo. Nunca nada que hagáis se parecerá minimamente a lo suyo.

By Nacho para Ankabri. 18-01-13

 

6 opiniones en “Los (malditos) útiles para cocinar (II) por Nacho”

  1. ¡Vive Dios !
    A Vuesa Excelencia se le ha olvidado apuntar en la pizarra el teléfono de la madre , o en su defecto ,el de Telepizza, para cuando se queme todo, o resulte incomestible ,que suele ser habitual.

    En mi cocina, yo prefiero el traje de supervivencia de mar, naranja fosforito , para aguas gélidas.En mi casa hay mucha corriente , y a veces me dejo el grifo abierto…
    😉
    ¿Qué se hizo de la escaleta de cuerda en la ventana? ¿Qué , de la maza de 5 kg para los congelados?. Y de aquellos trébedes ,anafres y atizadores . ¿que se fizieron?
    .Genial artículo , Maese.
    By Hermano Catador

  2. Anónimo Hermano catador, muy bueno lo del teléfono de la madre, ya no tanto lo del telepizza, jejeej.
    La maza de 5 kg para los congelados ya solo se usa en pelis de terror.
    Un saludo.

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