Partos de Nacho [8]

Os traigo el 8º parto de Nacho, una carta que escribió en Agosto del 2011, por eso algunos datos están un poco antiguados, pero al fin y a la postre no pierde la esencia del Nacho, luchador por sus ideales. Aunque no siempre los compartamos, no quita para que merezcan la pena ser leidos:

T A B A C O 
(DEDICADO A LA L. A. H.)*

      Debiera gastar mi tiempo escribiendo cosas que me parecen mas útiles, pero estoy harto y necesito escribir sobre tabaco y leyes. Es domingo y son las 15.16, pero digamos que mi domingo comenzó a las 09.10 con el primer café con hielo y la lectura del primer periódico en la cafetería que hay justo al lado del portal de la casa donde ahora vivo, y espero que acabe cuando ponga a ésto punto final.
      Tiene una barra larga que termina en un codo donde estaba sentado un viejo conocido, fontanero jubilado, y doce taburetes.  En la parte larga y como a un metro y medio estaba yo con el vaso de café y mis periódicos y… nadie mas ni en barra ni en sillas, pues la camarera estaba en la cocina haciendo pinchos o algo semejante.
      Atravesé las puertas abiertas de cristal para fumar un cigarrillo y al rato apareció él, mi futuro antagonista, con unas bermudas azules, polo blanco y zapatos de piel sin calcetines; esa moda pijo-borbónica de verano que debe ser muy elegante.
      “No me lo puedo creer”, me dije cuando advertí que el individuo en cuestión- con, repito, toda la barra vacía a excepción de mi conocido fontanero- apartaba con la mano mis periódicos y se sentaba en mi banqueta. Arrojé el cigarrillo y, antes que llegase a acomodarse le dije que me disculpase, pero ese era mi lugar. Se bajó un tanto confuso y, mientras yo me sentaba e intentaba volver a mis lecturas repuso que él se sentaba donde le daba la gana. Le contesté que si no había visto los periódicos y el vaso, y me respondió que eso a él no le importaba levantando un poco la voz. Le pregunté  que “si de tooooda la barra tenía que escoger ese sitio” y volvió a referirse a su santa voluntad.
       Comencé a hacer cálculos y deduje que tenía una hostia y media si el caso pasaba a mayores, con la tranquilidad que me daba el saber que estaba solo, es decir, que nos íbamos a medir de tu a yo si llegaba el caso y que no tenía niños a su cargo, pues es ley de la calle (de cuando la calle tenía leyes) que no se debe humillar y menos golpear a un padre de familia por gilipollas que sea ante su prole.
      Para intentar concluir le dije que la Ley anti-tabaco no lleva aparejada la pena accesoria de perder tu lugar en una barra, a lo que contestó. “TUS argumentos no me importan” (E-se-tu-te-o,-que-es-ta-mos-dis-cu-tien-do). Elevé la voz varios decibelios para contestarle que a mi si me importaba su falta de educación; y por fin salió la camarera preguntando que qué ocurría. “Nada de momento” la contesté y mi “enemigo” pareció calmarse. Pero solo pareció, pues volviendo ésta a la cocina volvió a decir algo de su santa voluntad y de sentarse donde uno quiere; a lo que, hastiado ya del tema, respondí con un gesto internacional de “mira ésto” (señalarle con el índice, señalar acto seguido mis ojos con índice y dedo medio y señalar después la banqueta), y dos palabras: “AQUÍ  NO” como si reprendiese a un cachorrillo.
      Volví a mis lecturas con el rabillo del ojo vigilante hasta que marchó y no pasó más, pero no he podido dejar de preguntarme qué diablos había pasado de ocho meses para acá pues es la quinta o sexta vez que me sucede lo mismo.
      Hasta aquí el incidente, vamos con la reflexión.

      Ha pasado que han pasado los TALIBANES.
   

       Los talibanes son fundamentalistas islámicos peligrosos, pues están armados y para ellos la muerte no deja de ser una circunstancia incluso deseable por la cantidad de tonterías que les han metido en la cabeza, pero lo más divertido es que todo lo que hacen (y mira lo que hacen), lo hacen en pos del BIEN SUPREMO tal como ellos lo reconocen. Incluso tengo entendido que, si pueden, antes de degollarte te ofrecen convertirte al Islam para que no vayas al infierno.
      Talibanes los hay en muchas cosas, no solo en las religiones monoteístas, y unos de los más peligrosos son los del “ BUENRROLLISMO”, pues jamás admitirán que lo son (justo como los religiosos) y, naturalmente, TODO lo hacen por nuestro bien.
      Estos hijos bastardos del hippismo , alimentados en la década de los ochenta por las gilipolleces de la NEW AGE,  han sentado sus reales en puestos de poder  sobre todo en partidos políticos autodenominados “de izquierda”, que teóricamente es antidiscriminatoria, pero sus apetencias dogmáticas prohibicionistas les delatan y les pierden.
      Son capaces de matarte con total tranquilidad para evitar que te suicides, y les gusta más el poder que el sexo. Pero hay que reconocerles que lo hacen por nuestro bien. (HA,HA,HA…).
      Bien. Una destacada talibán de izquierdas, nuestra actual ministra de Economía Dña. Elena Salgado, dio en desarrollar cuando lo era de Sanidad una Ley del Tabaco que ha encantado a los no fumadores y que los que fumamos hemos acatado con mayor o menor cabreo, y ha conseguido locales de hostelería vacíos con propietarios muy enfadados y las puertas de dichos locales y calles llenas de gente fumando, con el consiguiente ruido y molestias al ciudadano que intenta descansar; (qué curioso, aquí NO HAY talibanes contra el ruido, y creo que son muy necesarios pues España es el segundo país más ruidoso del mundo tras Japón y eso con muchísimo más espacio y muchísimos menos habitantes).
       Y conste que uno ve maravillosamente bien que no se pueda fumar en el trabajo, hospitales, ascensores, edificios públicos, cines etc.. Pero las tabernas y bares son otro cantar en mi opinión. Al menos todas las tabernas y todos los bares.
      Incluso el PP <<¡atención!, momento histórico y seguramente irrepetible, voy a escribir algo bueno del PP>>  propuso una enmienda a la Ley para que, dado que el tabaco es legal, el Estado ingresa de sus impuestos una buena cantidad anual y un tercio de la población es fumadora; un tercio de los bares y locales de esparcimiento ADULTO fuesen de alguna manera adecuados para fumar.
      NO. Un buen talibán no retrocede nunca y el pecado es el pecado pues Alláh lo ve todo, incluso los apartados de fumadores-delincuentes.
      Doña Elena no admite enmiendas y la Ley salió adelante, eso si, por unanimidad o poco menos; y su sustituta en el Ministerio, la impagable Leyre Pajín que tuvo que presentar la Ley, animó a la ciudadanía a denunciar a su próximo si le veía incumpliéndola, es decir, si fumaba a menos de 50 mts. de un colegio o de la valla exterior de un hospital. Heil, Leyre!.

      No hace mucho un buen amigo me dijo hablando de este tema que tal vez no nos hubiésemos conocido de seguirse fumando en los bares. No le contesté al momento, pero en un bar nos conocimos y, querido Daniel, imagina a cuántas personas no estoy conociendo pues cada vez me incomoda mas lo de fumar fuera y cada vez  salgo menos.
      Al final, nuestros cadáveres ni siquiera lo parecerán de lo sanos que moriremos, y los forenses se las verán y desearán para averiguar la causa de nuestras (vuestras) muertes. Que así sea.

*) L.A.H.= LIGA ANTI HUMO, no confundir con Liebstandarte Adolf Hitler.  O si…

By: Nacho Solar  07/08/2011

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