Tinto el Belisario 2005: Esto sí que es oro líquido

Los que nos seguís por las redes ya sabéis que hemos vuelto donde nuestros queridos amigos de Almudévar, siempre es un lujazo poder contar con su compañía. Ha sido un fin de semana realmente involvidable.

En ese momento que te dicen ve a la bodega y coje el vino que quieras, eso puede llevar peligro en sí mismo pues tienen cosas más que interesantes por allí, pero al bucear en el botellero me encontré con esta botella que hoy os traigo.

No vamos a andar con tonterías, bien sabéis que no somos, para nada, objetivos con esta bodega, y es que quien es realmente objetivo cuando bebe el trabajo de amigos, pero es que encima estamos avalados por su buen hacer, porque mira que llevamos botellas y botellas metidas al gaznate, yo creo que ya algún que otro depósito nos hemos tragado, y nunca hemos quedado desencantados, ademas de compartir siempre botellas y la gente con la que lo hemos hecho flipan con su producto.

Siempre he sabido que El Belisario sale al mercado pronto, que debería estar más tiempo en bodega pues es uno de los mejores tempranillos del país, un auténtico vino de guarda que a medida que va pasando el tiempo se hace más y más serio donde la Finca Cuba Negra da un potencial que convierte el mosto en oro líquido, para que podamos llorar de placer cada vez que acercamos la copa a la nariz y notemos esos tostados, café, vainilla un sinfín de aromas agradables que no puedes dejar de oler, oler y sentir que tus papilas vuelan al lado de Carlos en Labastida. Y en boca es cuando sientes ese gran trabajo de esta familia respetando la cepa, el VINO en letras mayúsculas. Suave no, seda en la boca, acariciando todos los rincones por donde pasa, pura sensación de mimo en la garganta para decir que quiero otra copa, otra botella, que bebería todo y más. Porque El Belisario es mucho más que vino. Es recordar ese abrazo de Carlos, esa sonrisa de toda la gente de Bodegas Tierra que siempre me han recibido con los brazos abiertos.

Gracias Carlos Fernández Gómez por hacernos disfrutar con cada sorbo de tus vinos. Un lujo contar con tu amistad.

Buscad El Belisario 2005, porque es oro líquido.

Vino Tinto El Belisario 2002: ¡ Qué pasada !

En la entrada anterior, la que pusimos este pasado domingo, hablando sobre el vino A Mis Cuarenta 2011 (Aquí) ya os dijimos que la botella desapareció enseguida, y que tuvimos que abrir otra y fue este El Belisario 2002.
No es la primera vez que hablamos de esta bodega y más aún de este vino. Os hemos contado la añada 2008, el 2005 y 2006 en botella Magnum, la añada 2006, alguna otra más y una muy especial que fue un regalo de Carlos Fernández: Añada 2001 y el libro el hijo de la Vid de Carlos Clavijo. Es el 2001 el Belisario más antiguo que hemos probado hasta la fecha, esperamos que algún buen amigo lo arregle. Pero en fin, a lo que vamos:

Este 2002 es el mejor Belisario que hemos probado, espectacular, equilibrado, suave, atrevido, rotundo, impresionante. Menos mal que ya estábamos con el postre pues sino hubiéramos tenido que abrir otra botella más, e iba a ser difícil mejorar estos dos vinazos de la noche.

Bien, no soy obejtivo, esta bodega me nubla, pero me encanta estar ciego de paladar y poder abrir botellas de Agrícola Labastida y compartirlas, porque sé que no quedo mal. Es más esa noche los otros tres fliparon, los Fotógrafos Mateo y Mónica, y la que me dejó alucinado fue Minniky, pues ni ella misma se creía lo bueno que estaba este Belisario 2002, tuvo que decir que en esta ocasión el sentimiento a esta bodega no me nublaba.

 Creo que ya está todo dicho. El Belisario 2002, once años después está para darse un homenaje con gente especial.

El Belisario 2005 Magnum, Sin Palabras 2012 Magnum, Licor de Café Bocaabajo: Mi cumpleaños con amigos

Viernes, hoy nos vamos a celebrar mi cumpleaños, con amigos, faltan unos cuantos pero no todos pueden acudir, sobre todo uno muy especial, pero sé que el no se iba a sentir a gusto, así que a tí que estás leyendo esto sabes que tenemos que quedar e irnos a cenar al mexicano de Liérganes. A ver cuando coincidimos.
El lugar no se puede nombrar, más que nada para intentar que los larpeiros sigan siendo unos desconocidos, eso no quita que una vez más demos las gracias por prestarnos el local, no sabes tu la que has liado.
Y los que estamos, al final tomaremos algo de vino, y cervezas claro que si, llevamos nuestra querida Estrella Galicia, como no podía ser de otra forma.
Para comer, Minniky se ha currado un montón de cosas, lleva toda la semana pensando y elucubrando para hacer este día un poco más especial, nunca le estaré lo suficientemente agradecido por aguantarme todos estos años y los que le quedan.
Al resto de amigos espero se lo pasen bien.
Pero bueno ya estoy yo con mi coco por otros lares y sólo deciros que si hoy llevo estos vinos es porque así me hago a la idea que esos bodegueros están con nosotros.
Uno de ellos nuestro querido Carlos ya está de vacaciones, así que se lo pase bien, nosotros con este magnum de El Belisario 2005, nos acordaremos mucho de él.

Hace ya dos años que celebré un cumple con dos Magnums de este gran amigo, el enlace aquí, el año pasado por circuntancias no pude celebrarlo y se quedó pendiente una vertical de Tierra Fidel. Así que una vez más poder tomarnos un cacho de Cuba Negra es un placer para nosotros, creo que nuestros amigos no lo han probado aún, espero les guste.
En cuanto al blanco, qué decir de Ramón, una gran persona y una gozada que cada vez le mando un güasap me contesta, con humor y alegría, que muchas gracias por estos vinos y por este licor de café Bocaabajo (aquí) , que Minniky ya ha bautizado Cos Pes Parriba.

Esta semana que entra os pondré la entrada de Sin Palabras 2012, está de verdad mucho mejor que el 2011 (aquí) , va a ser todo un vinazo de las Rías Baixas.

Gracias a todos los que aguantáis estas ralladas, y si algún día tenéis la oportunidad de probar estos vinos y este licor hacedlo y nos contáis.

Mientras, vuelvo a reconocer públicamente, que tengo mucha suerte de que Minniky me aguante, de poder charlar con Bri todos los días, y de tener unos amigos con los que tomar un gran vino, más allá de la cata, está el conocer, y disfrutar de la bodega y de su gente que cuida la materia prima. Y gracias a esos amigos que están esperando a que lleguemos para beber y comer.

Vino Tinto El Belisario 2008. Ya está aquí.

Pues ya está aquí la nueva añada de El Belisario, la del 2008. Después de saltarse el 2007, ya tenía ganas de probarla. Así que allá vamos:

Botella abierta y decantada, metemos el decantador a la cava y después de 2 horas le atacamos. Potente, mejor decir muy potente, pimienta, café, nariz compleja, maravillosa. No me cansaré de decir que a eso huele la bodega. Rezuma Belisario, y este 2008 es todo un vinazo. Con un paso de boca de vicio, pero es que no te cansas de mover la copa, de oler una y otra vez, y ver como va cambiando. Que paladar tan meloso, suave. Para al final sentir la retronasal y ver como llora el vino en la copa y como lloras tu al sentir que se acaba la botella. Pero dejamos un poco en el decantador, y lo probamos por la noche, para hacer un total de 10 horas abierto, y estaba de vicio, este vino puede estar mucho tiempo rato abierto. Rompe moldes al igual que Carlos y Rodrigo Fernández Gómez, gente que sí que rompe con todo, gente de la que me enorgullezco de poder hablar de vez en cuando con ellos, gente que hacen que el vino vaya más allá que beber una botella.

Gracias una vez más a la Familia Tierra por hacernos vibrar con todo un vinazo El Belisario 2008, para beber ahora, para tomar de sobremesa después de varias horas abierto, y para beber dentro de unos cuantos años, sencillamente un vino caballero para quitarse el sombrero.

Tinto El Belisario 2001 y el Hijo de la Vid

Hay momentos de sorpresa. Detalles que no te esperas. Una caja que llega a mi nombre, sin tener por qué, sin ser esperada, y cuando ves que el remitente, es Bodegas Agrícola Labastida, me entran unas ganas terribles de abrirlo ya.
¿Y para qué más?, abro y me encuentro una botella de vino y un libro, y la sensación de alegría me invade. Puedo deciros muchas palabras, puedo contaros muchas cosas, pero no puedo expresaros lo que sentí, sólo una inmensa alegría porque Carlos se acordó de nosotros, y nos manda un regalo porque si. ¿Se puede pedir más? Quizá alguien pueda, yo no. El libro “El hijo de la vid” de Carlos Clavijo, os dejo el enlace de Casa del Libro aquí, para que veáis la sinopsis. Por supuesto cuando me lo terminé os pondré la oportuna reseña. Pero seguro que no me va a gustar tanto como la dedicatoria con la que viene acompañada, esa me la guardo para mí, para Minniky y para Bri.
El vino ya habéis leído en el título cual es: El Belisario 2001, yo que tengo una botella guardada del 2002 y pensé que era algo único (me da cosa tomármela 🙂 ) y veo un 2001. Y cómo no, nos la tomamos. La cata y demás ???? eso es para nosotros y para Carlos. Para vosotros deciros que ya sabéis lo que pensamos del El Belisario, y esta añada, que es casi imposible de conseguir lo afirma, que somos unos privilegiados, porque gracias a este vino es como si hubieramos comido en familia con nuestro amigo Carlos. Que cada vez que tengo un momento de leer, se que un amigo se acuerda de mi. Buscar El Belisario y sed vosotros los que vibréis con el trabajo de una gente, que lo que de verdad saben hacer es vino, y grandes amigos.

Gracias Carlos;

Gracias Rodrigo, Fidel, Fidel padre y como no: Vanesa, Carlota y Darío por dejarnos disfrutar de un cachito vuestro de vez en cuando.

Tinto El Belisario 2001 placer para amigos.

Tinto El Belisario 05 y 06 en Magnum mi pequeña vertical para mi cumpleaños

Creo que sabéis que una de mis debilidades son los vinos que hace esta maravillosa bodega que es Agrícola Labastida. Y qué mejor vino para celebrar mi cumpleaños que El Belisario y encima en botella magnum Ya hablé de El Belisario 06, os dejo el enlace aquí.
Os recomiendo que si encontrais este vino en botella magnum no dudeis en comprar alguna, hará que cualquier celebración sea aún más especial. Un vinazo de dos añadas a cada cual mejor. Intentar elegir una para mi no es posible, los dos están espectaculares. Y acompañaron genial a la cena donde Manoli, Lecio, Flora y Rafa, que consisitió en un jamón ibérico gran reserva D.O. Guijuelo de Beher, un buen queso manchego Señorío Montelasierra Gran Reserva, una ensalada de tomate de Cantabria con ventresca de bonito natural, y como plato fuerte una barbacoa de brochetas de bonito fresco del norte con cebolla pochada y tomate chatni picante de nuestro amigo Diego de Yaganat. Para terminar con tarta de hojaldre de Santos de Torrelavega, que nos trajeron nuestros amigos Maite y Oscar.
Y estos Belisarios estuvieron más que a la altura, porque aunque la cena estuvo genial, de lo que se hablaba era de lo bueno que estaba el vino, lo fácil que se bebia, y lo bien que combinaba hasta con el bonito y un poco del chatni.
La pena no poder contar con Carlos entre los invitados, el estaba tomándose un Tierra Fidel blanco con unos Percebes por ahí, no lo hace tampoco nada mal.

Os dejo una foto del tomate para que lo vea nuestro amigo Daninland (creador y sufridor del blog Daninlan o “diario de la nutrición del espíritu” cuyo enlace os dejo aquí pues merece la pena ser leído un montón de veces) seguro a Daninland le encanta este chatni.

 Fue un gran cumpleaños con amigos, familia, echando de menos al creador de este vino que esté espectacular.

Y cómo apunte decir que todo esto no habría sido posible sin el gran trabajo de Minniky, que se lo curró y mucho con su hojaldre sin lactosa , dando mil vueltas para encontrar los Chorizos Criollos que me gustan, su pastel de puerros, gambas y setas sin lactosa, acompañado de una salsa de pimientos que quitaba el sentido. El día que ella quiera colgará la receta. Muchas gracias por su empeño, ganas y trabajo, sin el cual la fiesta no hubiera sido lo mismo.