Maridaje con Zárate en Bodega La Montaña

Siempre es un placer que se acuerden de una, gracias a los chicos de La Ruta Del Vino por hacerme un hueco en esta cena maridaje con los vinos de Zárate y los platos de la Bodega la montaña, fue una noche inolvidable, rodeada de grandes amigos, dejando hablar a los vinos, escuchando a los bodegueros (sí sí allí estaban Rebeca y Eulogio), degustando los platos confeccionados por Pilar y su equipo para la ocasión, compartiendo opiniones y un largo etcétera, bueno como no quiero aburriros con mis cosas paso a hablaros del maridaje.

Para empezar y en una calurosa noche que mejor que un gazpacho de fresas

y como acompañante Zárate Espadeiro, interesante maridaje que tendré que repetir puesto que yo que presumo de objetividad tengo dudas de en esta ocasión haberla perdido, me encanta el gazpacho de fresa y este estaba buenísimo, la variedad Espadeiro me vuelve loca y si está bien elaborada, como es el caso de Zárate, pues una se queda sin palabras. Decir que todo el mundo debería de probar, aunque solo sea una vez, este vino, es como trasladarse a Galicia, a mi me recuerda a mi infancia, a la casa de los abuelos con su finca llena de frutales, a las silveras , a los setos que rodeaban la casa por los que asomaban unas rosas blancas minúsculas e incluso al olor de los abuelos.

Continuamos con un nigiri de bacalao con alga wakame

Foto de Paula López

en esta ocasión el novio era Zárate Albariño 2014, Pilar nos sugiere probarlo con el Espadeiro con el que maridaba de miedo, del noviazgo con el Albariño no creo que termine en boda. El Albariño un vino mas que correcto a pesar de su juventud, el tiempo en botella lo hará grande. Una Minnikada, eché en falta mis palillos para comer este plato, nos pusieron salsa de soja con sus semillas de sésamo y para mojar un poco ese pedazo de nigiri pues ….

Seguimos con un tartar de salmón salvaje

abrazado por Zárate Tras da Viña Magmun 2012. El tartar demasiado condimentado para mi gusto una pena no encontrar ese sabor a salmón, el vino  tremendo, un terremoto  de sensaciones.Amplio, generoso un gran Rías Baixas al que le queda mucha vida por delante.

Y ahora nos sirven  la ensalada de salteado de langostinos con aguacate y mango 

y cuando veo que se acerca a mi copa ese Magmun de El Palomar 2013 y veo en ella ese tesorito sentí como un alivio y esa conjunción de Ensalada en el Palomar se hizo realidad . La ensalada templada me sorprendió y El Palomar me hizo temblar y era como asistir a la unión perfecta.

Y casi para terminar hamburguesa de tudanca rellena de divirín

amablemente acompañada de Zárate Loureiro tinto 2012. Pues sí que esta de moda lo de las hamburguesas Gourmet pero esta es LA HAMBURGESA, estoy salivando al recordarla, vaya tela, no os voy a dar más detalles vais y os pedís una. El Loureiro deciros que es un vino que no pasa desapercibido, es un complejo, para beber sin prisas y para una larga conversación .

Y para terminar filloa rellena de fresas con nata

casada con orujo blanco y muy amiga del aguardiente de hierbas de Zárate. La filloa muy bien conseguida, impresionante con el orujo blanco, orujo muy elegante y el aguardiente de hierbas intrigante .

Salud y buenos alimentos .

Vino Tinto Viva la Vid-A 2013: Otro Borgoña en Terras Galegas

Ya os contábamos en el post de ayer Domingo 28 (aquí) que Sonia Costa nos había dicho que probáramos dos referencias y le contásemos. Pues bien, a ella ya se lo hemos contado, y a vosotros os contamos ahora la segunda de ellas.

Esta es la segunda añada que os traemos de este tinto, la primera fue del 2011 (aquí) y como podéis leer nos encantó. No lo habíamos vuelto a probar desde ese 2 de Marzo del 2013, y aún tenemos un par de botellas en la cava, creo va siendo hora de ver como evoluciona, aunque a veces es increíble pero uno no tiene tiempo de probar todos los vinos que tiene.

Elaborado 100% con espadeiro, uva de procedencia gallega, muy difícil de encontrar hoy en día, pero que cada vez más bodegas de la zona están recuperando. Entre ello Eulogio con su Zárate Espadeiro.

Espadeiro: Foto del Ministerio de Agricultura

Este Viva la Vid-A procede de viñedos de entre 30 y 200 años de productores de la zona del Salnés, criado en barricas de 225 litros durante 8 meses y embotellado sin clarificar ni filtrar.

Rojo picota de capa media baja, nariz espectacular y compleja, balsámicos, café, pimienta, una pasada, ligero en boca, acidez presente, pero que con esa madera le hará evolucionar muy bien. Y vuelves a oler, y sigue esa pimienta y otra vez más atacas la copa, la mueves, flipas y disfrutas con ella. Se nos hace la boca agua pensando en como estarán esas botellas guardadas en la cava. Increíble el dominio de esta gente con la barrica, fina, suave, presente pero para nada estorba, un lujazo volver a probar este vino. Borgoña en las Rías Baixas, ya quisieran alguno de esos afamados franceses y que muchos se vuelven locos y nosotros no entendemos por qué, transmitir tanto como este Espadeiro de Sonia.

Aún recuerdo las frases en la bodega y las dudas que tenían de sacar este vino al mercado, nos hace muy felices ver que han sacado más cosechas, esperamos esto siga su camino normal, que es ir creciendo día a día.

No tenemos palabras de agradecimiento para que una bodega tan importante como esta, sea capaz de escuchar a estos Larpeiros.

En el título digo otro Borgoña en Terras Galegas y es porque el primero de los tintos que probamos y nos dio esa impresión y fue Viña Reguerial 2009, otro bodega que con el tiempo va a dar mucho que hablar.

Tinto Viva la Vid-A 2013, terroir, galicia, sentimiento, trabajo, pasión, entrega, un vino que todos deberíais probar.