Restaurante Machinero, deberías conocerlo

No sé como empezar a escribir esta experiencia en el Restaurante Machinero. Casi nunca os cuento mis momentos gastronómicos de por ahí. Pero es que esta ha sido de un nivel sublime. Aunque esperado, fue sorprendente. Por la cocina, por el momento, por los recuerdos. Porque a pesar de los años parece que fue ayer…

Me dicen donde quieres ir a celebrar tu cumple, y contestó, ya que pagas tu, te toca elegir.

Y me dijo al Restaurante Machinero, y la verdad que después de más de 20 años con ganas de ir a ver a Fernando creo que ya era hora de hacerlo así que fuimos con muchas ganas.

Subimos al comedor y fue una grata sorpresa, mesas de buen tamaño, con espacio entre ellas, manteles y servilletas blancos. Mira que me gusta ese color para vestir las mesas. Pues eso un restaurante.

La carta digitalizada con código QR, para los tecnosexuales como yo pues me gusta mucho. Así seguro que siempre estará limpia, y fácil de poner al día.

Nos cantan lo que hay fuera de carta y decidimos pedir todo para picar. A decir de verdad no pedimos, nos dejamos aconsejar. Me gusta eso de danos de comer…

Somos dos para zampar, porque es lo que hicimos, parece que íbamos con hambre así que este es el maravilloso viaje que nos pegamos en el Machinero

Nos traen de aperitivo Salmón Marinado. Empezamos muy bien, más que salivar se nos llena la boca de emociones. Con un salmón en su punto. Todo un acierto.

Pedimos un Albamar de nuestro querido amigo Xurxo. Encima con la suerte de ser del 2017, mira que le sientan bien los años a este vino, ya nos hacíamos a la idea de que no nos iba a dar con una botella. Acidez puntera, melocotón envolvente, grasa que llena el paladar, para entrar por el gaznate y sentar de maravilla al estómago. Un vino que no defrauda.

Gazpacho de melón y gambas, presentado en copa de cóctel, armonía de los sabores, vinagre en su punto, hasta el pepino en una medida más que justa, nunca pido gazpacho soy más de salmorejo, pero Fernando me ha enganchado.

Ceviche de gambas y wakame, hacía tiempo no me tomaba un ceviche tan bueno. Decir espectacular es poco, la lima con el toque de jengibre me dejó más que pillado, aparte de ser una ración generosa. Soy fan del ceviche sin lugar a dudas y elaborado así aun mas.

Apareció un mil hojas de berenjea, foie y jamón. Pero que rico. Cocina de base, con experiencia, sabiendo hacer las cosas, un plato muy sabroso, el agua de tomate exquisita, y la mermelada combinaba genial.

Langostinos en Salsa al horno fue una sorpresa, un plato que me recuerda mis tiempos de La Sardina y El Molino y Las Quebrantas de mi padre en la Calle Alta, y cómo no, ese gran cocinero y por desgracia desaparecido Luis “Badanas” (qué momentos a su lado…) Se resume en que estaban más que de vicio, que me acabé todo el pan y terminé comiéndome la salsa a cucharadas. Bestial

Pedimos también Ventresca de Bonito a la Sal. Anda que no he trinchado yo pescados a la sal. Creo que es la mejor forma de comer el pescado y el marisco.

Cuando tienes el punto cogido al horno como en este caso Fernando ha demostrado sobradamente, el pescado está que se sale, y encima una ventresca de muy buena calidad.

Pedimos también un tinto, bien sabéis que eso de blanco para pescado y tinto para la carne no va con nosotros así que Habla del Silencio 2018 fue el elegido. Un vino al que se le pide lo justo que entre bien, y en este caso cumple las expectativas. Si hubiera que ponerle un pero al Restaurante Machinero es la carta de vinos, entiendo su política a la hora de escoger los vinos, pero bueno, para mi se me hizo ligeramente complicado elegir entre los que tenía. Sé que puedo ser algo especial en ese tema, pero qué le vamos a hacer, soy así.

¿Pensáis que no hubo postre? claro que si, teníamos hueco para más, somos auténticos larpeiros, así que hagamos honor a ello y una vez más el Restaurante Machinero nos sorprendió.

Tarta de Chocolate y Nata sobre Tierra con Helado de Nutela, para llorar de rico, la tarta de chocolate como la de siempre si señor Fernando un nuevo aplauso para ti.

Hojaldre caramelizado y helado de Dulce de Leche, Mi madriña, por favor, otro nivel, con una crema de frutos rojos espectacular, el hojaldre inmejorable.

Tomamos cafeses y orujeses, y charlamos con Fernando, recordando momentos, historias, amigo eres un grande, gracias por recordarme lo que me gusta comer y beber, gracias por sentir comer de verdad y no quinta gama, gracias por mantener la palabra Restaurante donde se merece. Si señor.

Os dejo aquí el enlace para que veáis la carta, es lo bueno de la era digital.

Restaurante Machinero en la calle Ruiz de Alda 16, 942- 314-921. Si estáis en Santander no dejéis de ir a visitarlo, su cocina es genial. El servicio es amable, familiar, me gustó.

Una vez más gracias Fernando y volveremos, me has dejado un buen sabor de boca, y aun mejor, un sabor del alma como hacía tiempo no sentía.

Cuatro más Una, pues liada vinícola: Vinos para un cumple

Y llegó el día, toca darse una fiesta para el cumple, porque hay que celebrar siempre que se pueda, que a veces estamos en el punto de trabajo, casa, casa, trabajo y se nos va la vida sin darnos cuenta, y viene bien parar porque a veces parece que estamos aquí para nacer, crecer, reproducirse, discutir y desaparecer y pues como que no es así la historia. Así que aprovechamos el cumple y lo mejor es que el cumpleañero puso el vino, detallazo, qué más se puede pedir. Vamos a  por la fiesta:

Empezamos con burbujas, un champú de los de siempre, de los que cuando lo regalas siempre quedas bien. Hacía mucho que no probaba este Moët Chandon Impérial

y a decir verdad entró súper bien. Buena burbuja, algo corto en nariz pero en boca estaba más que agradable. La verdad que fue entrar en recuerdos de muchas botellas bebidas de este Champagne, y para ser honesto (después de haberlo criticado mucho) me ha sorprendido y gustado muchísimo.

Valtea 2018 fue el blanco que nos bebimos.

Un Rías Baixas 100% Albariño. Bodega fundada en 1996 que están haciendo cosas muy interesantes. Limpio en nariz, con toques de albaricoque amplitud en boca, y una acidez de la que nos gusta para evolucionar en botella durante tiempo. Rico este Albariño.

Al igual que el Ebro pasa por el Pilar, ya que el cumpleañero estuvo por Lion pues se trajo un Clos de L´Oratoire de Papes 2017 Châteauneuf-du-Pape.

Selección maestra de las uvas Grenache (80%), Syrah (8%), Mourvedre (7%), Cinsault (5%), Rojo rubí intenso, muy frutal y señorial, madera fina suave,28 bien puesta, ya sabéis que soy de los que digo que no conozco los vinazos que se hacen en España y me cuesta salir, pero la salida muchas veces merece la pena  como en este caso. Châteauneuf-du-Pape una Aoc del Ródano que nos pica la curiosidad para seguir probando de por allí.

Principe de Viana Reserva 2014 fue la guinda de una inolvidable noche.

Vino serio, representante de honor de la D.O. Navarra, vaya vueltas que le hemos dado al mapa mundi. Sabroso, y eso que llevaba varias horas abierto, presente, poderoso, nos gusta que la fruta siga estando a pesar de los años en barrica. Sabrosísimo.

Y hasta aquí nuestro pequeño homenaje de cumpleaños, no os voy a aburrir con la partida de cartas a la pocha y demás, espero os haya gustado esta pequeña Bacanal y en breve seguiremos escribiendo. Ya conocéis el reto de los Larpeiros, una entrada cada tres días en este 2020, ya casi termina Enero y en el proceso estamos. Un abrazo. Como decían los Celtas Cortos, NOS VEMOS EN LOS BARES. Y como no, muchísimas felicidades y gracias por las botellas al del cumple 🙂

XIX Salón de los mejores vinos de España Guía Peñín (Parte 1)

Hola familia, por fin después de tantos años hemos podido ir a uno de los mejores salones de vinos que se realiza en España. Porque sinceramente muchos son los que decimos que no hacemos caso a esta guía, pero al final siempre le echamos un vistazo y si un vino de una bodega amiga está con 90 puntos o más pues nos alegra y mucho. Y no cabe duda que su repercusión tiene.

No voy a entrar a valorar los vinos salvo alguno que otro que me pueda haber sorprendido, y aunque ya en el cara-libro puse todos los vinos que tomamos (unos 80 más menos) creo que dejar constancia en el blog merece mucho la pena. Así que sin más dilación aquí tenéis nuestra experiencia en este fantástico evento.

Empezamos fuerte con Vega Sicilia, y a decir verdad nos defraudó los vinos que llevaron y encima muestras, y con la añada a rotulador, una lastima, cierto que es uno de los grandes pero…

Alión 2015

Macán 2014

Pintia 2014

Sabéis nuestra predilección por Carlos Fernández de Bodegas Tierra, así que fue la segunda bodega que visitamos y con la que terminamos al finalizar el día. No se puede empezar y acabar mejor un salón de esta categoría

La Abuela Visi 2016

La Greña 2014 en Magnum

Tierra Sólo Graciano

El Belisario

Carlos nos recomendó ir a visitar una bodega de la D.O. Ca. Rioja de un conocido de él, pero antes pasamos por la mesa de Bodegas Gomariz, y como hacía poco que habíamos tomado los vinos en el encuentro de Carlos del Portillo sólo probamos un blanco que nos faltó de aquella ocasión y fue:

Gomariz X

Bodega Hermanos Frías del Val que nos aconsejó Carlos, la verdad que una bodega muy interesante a seguir de cerca sus pasos:

Viña El Flako

Hermanos Frías del Val Crianza

Y fuimos a una bodega que conocemos hace muchísimos años y no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar sus maravillosos pagos que aquí os traemos: Abadía Retuerta

Pago Negralada 2014

Pago Garduña 2015

Hago un apartado por este Abadía Retuerta Petit Verdot 2015, me encanta, la verdad que creo que está a la altura del precio que cuesta:

Me di una vuelta y vi a un hombre al que tengo muchísimo aprecio Antonio Caravaca así que fue la disculpa para hacer una visita rápida a Bodega Atteca y volver a probar un vino que no es tan fácil de encontrar por Cantabria y es:

Atteca Armas 2016

Y ya que estamos dentro del grupo de Gil Family States pues por supuesto volvimos a probar dos vinos que para nosotros significan mucho y los que nos conocen entienden por qué, asi que a por Bodegas El Nido con:

Clio 2016

El Nido (Esto cada vez que lo bebo más me gusta)

Y al fondo del salón veo una cara conocida, una mujer con la que he tenido la suerte de compartir dos concursos Optimum Cantabria en Santander y no es otra que la maravillosa Cristina Tierno, así que me dirijo a la mesa en la que se encuentra y la dejo que me cuente el proyecto en el que se ha involucrado que no es otro que Cavas Montesquius. De verdad que buscad estos vinos porque tienen cosas que hacen temblar el cuerpo:

Rose Doré Gran Reserva 2015 Brut Nature

Montesquius Gran Reserva 2014 extra Brut (me encantó y mira que no soy yo de extra brut pero me pareció super-equilibrado)

Montesquius Gran Reserva 2008 Brut Nature (si 10 años y un color brillante)

Montesquius Gran Reserva 2004 Brut Nature (Magnum) (Brutalmente bueno)

Gracias Cristina de corazón, es un lujazo compartir contigo

Y después de aquí vimos una mesa con cosas que yo tenía ganas de probar por primera vez y repetir y fue la de Sierra Cantabria, Puntido, Teso la Monja. Ya ves todo eso junto y de un tirón así que a por ello.

Por cierto fue una de las mesas donde mejor nos atendieron, de verdad, a pesar de estar a tope, una sonrisa, amabilidad, yo que sé, increíble y eso que no nos conocían. Gracias a todos los que allí estaban que fue genial.

Sierra Cantabria Cuvee 2014

Sierra Cantabria Colección Privada 2016

Amancio 2014

El Puntido 2015

Finca El Bosque 2016

Alabaster 2015 (sin palabras, maravilloso, sutil, suave…)

La Nieta 2016

Victorino 2015

Hicimos un vuelta pa-ca pa-lla y nos encontramos con un hombre que estaba cortando dos jamones y le preguntamos por qué uno de ellos tenía como mucha grasa, y nos dijo que era de cerdo Húngaro, ala pues a probarlo y la verdad que estaba bastante aceptable.

Y vimos una bodega que no sé por qué te llama, nos acercamos y nos dieron a probar un Ribera del Duero honesto, directo, donde el terroir está en la botella y en la copa, nos referimos a Bodega Cruz de Alba

Cruz de Alba

Y nos fuimos a Ramón Bilbao, da gusto viajar de la Ribera a la Rioja tan Rápido, y allí probamos vinos de la esa misma bodega y también de Mar de Frades:

Mirto 2014 (mantiene la línea realmente sabroso y nos ha gustado como han vestido la botella)

Mar de Frades Godello Atlántico (me sorprendió esta godello hecha en las Rías Baixas)

Mar de Frades Fincas Valiñas 2015

La Lomba de Ramón Bilbao 2017 (curioso este rosado)

Bueno familia hasta aquí esta primera parte de lo que fue un maravilloso Lunes, dentro de poco la segunda que será más y mejor.

Cata con Quin Vila San Sebastian Gastronomika (4)

FELTON ROAD PINOT NOIR 2007:
Felton Road está localizado en Bannockbur, en la región de Central Otago, en Nueva Zelanda.
Es la zona vitivinícola más al sur de todo el mundo. Los viñedos gozan de microclimas muy diferenciados, gracias a que está totalmente rodeado de altas montañas (muchas de ellas con nieves perpetuas).
Las uvas llegan a madurar gracias a la combinación de días cálidos con frescas noches y a unos otoños largos y secos: perfecto para el ciclo del pinto noir, el chardonnay y el riesling
Se rigen por la viticultura biodinámica. La bodega está diseñada en tres niveles para evitar el uso de bombas.
Comentario:
Tiene una crianza de 18 meses en barrica de roble. Es potente, muy rico y sabroso. Tiene un punto cremoso muy agradable, un vino diferente pero muy bueno. 
He de decir que la pinot noir no es de mis preferidas, pero este vino es la excepción que confirma la regla, me ha gustado mucho, a un precio de 47,50 muy bueno. 

Puntuación: 7 a 8, correcto, un vino que os recomiendo porbar a todos.