Bar-Restaurante Natal, Sopas o Sopas con trucha

Después de darme mucho la tabarra, al final me dejé convencer para ir hasta Castrillo de San Pelayo, León. Ya podéis ir buscando por el guguel ese.
Que si pides sopas, que si las sopas las pides con trucha, que si ya verás, te van a encantar. Pues si, mucha paliza me dieron, pero he de decir que no era desmerecida.
Un Bar-Restaurante típico de pueblo, lo primero una barra, y unas cuantas mesas, que a primera hora de la tarde, los parroquianos se encargan de ocupar para echar una buena partida de cartas, o lo que se tercie.
Pero a lo que vamos, que como siempre se me va la pinza.
Diferentes comedores, con capacidades varias.

Muy amablemente nos dirigen a la nuestra y enseguida encargamos de comer esas sopas de las que tanto oímos hablar..
Pero es curioso, pues puedes pedir sopas, o sopas con trucha. Claro está que mi agradecida barriga las pidió con truchas, cuantas más cosas lleve mucho mejor.
Bien si pides sólo la sopa, te ponen una cazuela para que te sirvas tu de esa sopa:

Si pides con trucha, primero te traen la cazuela con las truchas, te las sirves, te las zampas, o dejas unas pocas, y sobre ese jugo te traen el resto de las sopas.

Aquí están las truchas en el jugo:

Las truchas en el plato a punto de ser desespinadas:

Luego nos traen las sopas para ponerlas en el plato:

Y están muy buenas, de verdad, merece la pena ir hasta el Castrillo de San Pelayo por tomarse un buen plato de cuchara, del que es difícil encontrar y mucho más difícil mejorar.

Para acompañarlo un vino joven Prieto Picudo Pardevalles, sin D.O. Vino de la Tierra de León, que maridó perfectamente, estaba pizpireto y bien rico, pero como siempre hago, le compré una botella a Ankabri, para que el se encargue de poner los matices de aromas y cosas raras de esas.

Es normal que en la la fachada pongan que tienen esta especialidad, porque están verdaderamente para volver, tomar unos cuantos platos, terminar con café de pota y unos chupitos de caña que ayuden a hacer la digestión.

Si habéis estado, dejarnos vuestra opinión, la esperamos con muchas ganas.

Hijos de Gelín en Nueva Montaña

Hace mucho que no traigo una aventura gastronómica. Lo cierto es que cada vez me cuesta más salir, y en casa tengo de casi de todo lo que necesito para homenajes gastronómicos, que sigo dándome, y cuando un buen vino me hace temblar, le paso los apuntes a Ankabri para que os hable de él.
Pero el otro día, por motivos que no vienen a cuento, fui hasta Hijos de Gelín. No es la primera vez que andaba por allí, pero esta vez si tenía las suficientes ganas de tomar notas, fotos y demás para luego contároslo.
Os dejo aquí, su página de Facebook por si queréis echarle un vistazo. Lugar para picar, aunque también os podéis tomar una buena carne con su menú de Chuletón a la Piedra, o alguna de las varias jornadas que hace durante todo el año.
Sitio informal, con una carta amplia de picoteo, con menús y demás, aunque creo que ya va siendo hora que cambie las cartas, quizá llevan ya demasiado uso, al igual que el cestito de pan que pone un pan de barra muy normalito, cobrando 0,70 € la ración, se puede mejorar bastante ese apartado.

Pedí tres platos:

Ensalada de Jamón de Pato y Queso de Cabra:

La típica ensalada con zanahoria, maíz, espárrago, aceitunas verdes y negras, lechuga, brotes de soja, canónigos y cherry, y un queso de rulo de cabra gratinado. Apetitoso, nos pusieron un convoy, muy bonito de diseño, pero tanto el aceite como el vinagre mejorables, sin lugar a dudas, aunque ese es un gusto muy particular mio, eché de menos más jarabe de cabernet para aliñar esta ensalada no sólo el queso.

Carpaccio de solomillo con parmesano y orégano:

Muy rico la vedad, me sorprendió mucho su temperatura, totalmente perfecta, con buen aliño, y unos cherrys que le iban muy bien. Todo un acierto la verdad, buenísimo.

Sartén burgalesa:

Una morcilla espectacular, inmejorable, con sus patatas y sus huevos, esta sartén es todo un homenaje al colesterol, pero del bueno.

Pedí postres: un Pudin Coco

Sabroso, típico, clásico pero aún así muy bueno

Brownnie:

El típico pero muy apetecible, estaba en su punto y bastante agradable, quizá a ambos postres les sobraba tanta nata montada.

Unas cervezas, un culín de sidra, o quizá fueron dos pues estaban con las jornadas de la sidra, agua y unos cafeses para pagar 57,20 €, lo justo, correcto.

Hijos de Gelín, de verdad merece la pena ser visitado.

Vino blanco Atelier 2010 Rueda Curioso

Bueno pues hoy también me toca a mi traeros un blanco, he de darle mil gracias a Mauro pues es el que me ha dejado varias botellas para probar, este hombre es genial.
Pues aquí os dejo la información:

D.O. Rueda

D.O. Rueda: Está integrada por 72 municipios, ubicados en las provincias de Valladolid, Segovia y Ávila, con 39 bodegas y reconocidas marcas comerciales. Con cuidados y avanzados métodos de elaboración, Rueda a conseguido dar a conocer un vino moderno que, basado en la uva Verdejo continúa abriendo nuevas vías de mercado, y es que sin olvidar la supremacía del vino blanco, rueda a partir del 2001 también piensa en el vino tinto.
La actividad vinícola, en esta zona comenzó en el siglo XI, y fue Alfonso VI su impulsor, gracias a que ofreció plena propiedad de la tierra a los repobladores. Varias órdenes monásticas fueron las que aprovecharon esta oferta y construyeron monasterios, usando los viñedos para proveer a la zona de vino. En el siglo XVIII la superficie de viñedo era más extensa que la de hoy, pero sólo se plantaba el verdejo, obtenían afamados vinos, gracias a la clarificación mediante la arcilla local, que producía un caldo muy limpio y duradero. Pero con la filoxera en el XIX, sus viñedos sufrieron un cambio sustancial, debido a la implantación de la palomino para crear destilados. Pero fue a partir de 1972 cuando cambió la filosofía, pues un grupo importante de bodegueros recuperó la verdejo, a la que sumaron otra gran protagonista de la zona como es la sauvignon blanc.
La denominación se aprueba el 12 de Enero de 1980.

Bodega Predio de Vascarlon:

Se encuentra en un edificio construido en el año 2003, está equipado con la más moderna tecnología, con el fin de poder sacar toda su virtud a la verdejo. Cuenta con más de 100 hectáreas de viñedo propio. Llevan décadas surtiendo de verdejo de gran calidad a bodegueros de la región pero ya llevan varias cosechas haciendo el suyo propio.

BLANCO ATELIER 100% VERDEJO:

De color amarillo pálido y brillante, con tonalidades verdosas en el borde de la copa, intenso y muy expresivo. Tiene en nariz mucha fruta madura, maracuyá. Con personalidad y bien equilibrado. En boca es untuoso, meloso, con buena acidez, dejando en retronasal los aromas primarios, redondo, muy buen vino, para disfrutar con muchísimos platos de pescado, marisco, e incluso carnes no muy elaboradas, y como no, para blanquear como tenemos costumbre en esta nuestra Cantabria, y encima andará por los 7 €, que más quereis, pues eso a disfrutar.

Tinto Señorío Cuzcurrita 2005, Rioja que me gusta


Pues aunque esta no es mi parte, me apetece hablaros de un vino, del que ya lo hice hace años en la desaparecida Gastrocantabria, en aquella ocasión hablé del 2001, pero es que ayer me pispié esta del 05 y me gustó aún más que aquella, por eso, tras pedir permiso a Ankabri, os dejo la entrada que espero os guste:

D. O. Ca. Rioja:

La preocupación de esta tierra por el vino es histórica. En 1635 el alcalde de Logroño prohibía la circulación de carruajes, por las calles contiguas a las bodegas “por temor de que la vibración de estos vehículos pudiese alterar los mostos y así influir en la maduración de nuestros preciosos caldos”. El consejo regulador quedó constituido en 1953 y en 1970 se aprueba el reglamento de la denominación de origen y de su consejo regulador. Siendo el 3 de Abril de 1991 cuando una orden ministerial otorgó el carácter de calificada a la denominación de origen “Rioja”, primera y única en España que posee este rango.
Está enclavada en el Valle del Ebro, con 57.000 hectáreas de viñedo y se distribuye entre las comunidades autónomas de la Rioja, Navarra y País Vasco. Se divide en tres subzonas: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa. Limita al norte con la Sierra de Cantabria y al sur con la Sierra de la Demanda.
La crianza de los vinos de Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, completándose con el tiempo necesario en botella.

Bodegas Castillo de Cuzcurrita:

Una fortaleza a orillas del río Tirón, que alberga en su interior la Torre del Homenaje, una de las más características de la zona. Tras varias generaciones en la familia Rojas, termina en manos de Pedro Figueroa, realizando las obras de fortalecimiento y mejora del castillo. Es desde la cosecha del 2000 cuando se elaboran los nuevos vinos de esta bodega. Tienen un viñedo de 7,5 hectáreas dentro del castillo, contando con otros pagos dentro del mismo municipio. Buscan darle estilo moderno, pero sin perder la tradición, consiguiendo una calidad notable. Algo que ustedes mismos deben de comprobar.

Tinto Señorío de Cuzcurrita Reserva 2005:

Elaborado a partir de viñedos viejos, de secano, consiguiendo 1,2 kg de uva por cepa, que equivale a una botella por vid. 100 % Tempranillo. Con 13 meses de barrica. Dando a lugar un vino de buen color rojo picota, con un ribete teja. De aroma a fruta roja, y matices tostados de la barrica, con un pequeño fondo de café, potente. En boca nos da sensación de roble, sabroso, con fruta, muy bien integrado, con buenos taninos. Tiene un cuerpo notable, dejándonos algo de regaliz en retronasal. Su precio a los restaurante ronda los 14€ más I.V.A.
Si lo probáis esperamos vuestros comentarios.

Bar Kety en El Astillero, divertido y para volver

Este post está creado para ayudar a una persona en su local. Porque se lo merece, porque es buen tío, currante, y buena persona. De esa gente con la que tienes poco trato pero que merece la pena, que
te cae bien, buen filín y demás. Por eso no llevará puntuación, no puedo, dado que no soy objetivo, y creo que los que nos seguís no os gustaría que lo hiciéramos. Sabemos que esto no es mucho, que no somos un medio de difusión con miles de visitas al día, pero bueno,si gracias a esto, una persona se anima a entrar en el Bar Kety y disfrutar con su compañía habrá merecido la pena.El local se encuentra en la C/ General Francisco Díaz Pimienta 1, casi enfrente del ayuntamiento de El Astillero, no tenéis pérdida. Local en dos alturas, con la una pequeña terraza donde disfrutar de sus pinchos ahora que parece empieza a calentar el sol. Dentro, una pequeña barra a la izquierda, varias mesas y arriba más mesas donde pasarlo bien, y un pequeño salón que Javier le usa para un montón de cosas, tupersex, lectura de cartas, reuniones, lectura de textos, y mucha más cosas que vosotros le propongais. Una comida directa, fácil, pues para pasarlo bien entre amigos.
Sólo le pondré un pero, el tema de los vinos, ahí puede que esté corto, aunque el que nos ofreció estaba rico, podría ampliar la gama de ellos, para cuando vaya algún raro como nosotros. Tenéis que pedir la carta y disfrutar de su lectura, merece la pena, es diferente y original, con toques más que divertidos a la par que sugerentes.

Empezamos con Jamón con pan.

Seguimos con una Ensalada tibia, con virutas de foie, jamón y suprema de naranja.
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No podía faltar los Boletus a la yema y cebolla caramelizada

Los Boletus destrozados por Javier 🙂

Estos langostinos a la Pierre tenéis que pedirlo pero leyendo antes de donde le vienen el nombre 🙂

Y acabamos con Envidia cochina, que lleva pluma, secreto, solomillo y presa toooooooooo de ese maravilloso cerdo ibérico, con unas buenta papas fritas como no.

Y un postre variado para acabar de llenar nuestras divertidas panzas 🙂

Para beber unas birritas y Milcampos de la D.O. Ribe ra del Duero, un tres meses de barrica que estuvo a la altura, divertido , algo pizpireto, si que nos gustó.

Lo dicho ir al Bar Kety y pasad un rato agradable y divertido, no os arrepentireis. Esperamos que nos lo conteis.